Ayer jugamos en Morvedre (Sagunto) la vuelta de la Copa de la Comunidad Valenciana. Era el cruce de cuartos de final y con la victoria de ayer sumada a la del martes en el partido de ida, vamos a tener el privilegio de volver a defender el título de copa, la cual debe ser mi torneo favorito ya que en las cinco participaciones anteriores en las que he estado como primer entrenador, siempre hemos obtenido el título. Así que de imperar la lógica, la misma que nos ha hecho perder absolutamente todo en estos dos años en la máxima división nacional, este junio en Castellón (sede de la Final Four, como a mi me gusta llamarla, jeje) deberíamos volver a conquistar el trono y volvernos a quedar en propiedad el mismo. Aclaro que se consigue el título en propiedad cuando se gana el mismo trofeo tres años seguidos o cinco en años intercalados. Bueno, esto último es una simple anécdota "chorra" porque evidentemente a este nivel, esto no existe, pero me apetecía comentarlo.
De las cinco copas anteriormente logradas, me quedo con las dos primeras por su enorme valor en todo. Y de las dos destaco aún más la primera conseguida en Alicante. Fue en la temporada 2006/07, año I de la creación del Waterpolo Turia, cuya escuela se escindió del primer equipo, llamado por entonces, Waterpolo Maybe Valencia. Sin ese hecho destacado, posiblemente el waterpolo valenciano de nivel hubiese desaparecido. En septiembre del 2006 se inició un proyecto apasionante que tenía como objetivo convertir al Waterpolo Turia en un referente en la ciudad de Valencia. Ciudad por otro lado, muy reacia a los deportes minoritarios y no elitistas. El club se creo en medio de una gran crisis pero con la ayuda de jugadores y padres, se tiró para adelante y con un gran acierto. No hay que olvidar a los dos grandes artífices de aquel momento y de los años posteriores; Silvia Navarro, nuestra grandísima y eficiente secretaria y, sobre todo, a nuestro entusiasta y trabajador presidente, Ignacio Furió. Ignacio apostó por mi desde el primer día y gracias a él y al apoyo de Silvia, se me nombró responsable deportivo del club, cargo en el que había más de un pretendiente, jeje. Por ello y como he dicho millones de veces, sólo puedo estarles eternamente agradecido. Eso sí, creo que la confianza la he devuelto con creces en materia de resultados, tanto en categorías como en el primer equipo, máxime además, con la poca ayuda en espacio, tiempo y económica que hemos recibido.
Ese año además fui por primera vez responsable de un equipo absoluto, el B (el A en ese momento lo llevaba el gran Jané). En liga conseguimos la segunda plaza por detrás del San Vicente, que junto al Almassera, equipo repleto de ex-jugadores del antiguo Waterpolo Valencia, eran los máximos favoritos a todo. Con el segundo puesto en liga nos ganamos la oportunidad de ir a A Coruña a la fase de Tercera, cuyo ascenso lo consiguió el Tres Cantos madrileños, tras vencer en los penaltis al Sallent. La clasificación para la fase fue un éxito porque nadie se lo esperaba, ya que el equipo era en su mayoría cadetes, con algún juvenil y, lo mejor, con la aportación de la dupla maravillosa de Fury y Pedrito. Lo mejor estaba aún por llegar con la victoria en la Copa Valenciana. Ese primer titulo marcó para siempre a todos aquellos que empezamos ese nuevo proyecto. Luego vendrían muchos más.
Las últimas tres copas logradas se tenían que ganar sí o sí y el mérito no es tan mérito, aunque nunca hay que quitar valor a lo que se consigue.
Por otro lado, mañana en Zaragoza, cientos de alevines van a tener la maravillosa oportunidad de poder participar en el mejor torneo de pequeños que existe, el Rafael Feliz. El ambiente que rodea al torneo es espectacular. Yo he tenido la inmensa fortuna de poder participar en tres ocasiones con los chavales nacidos en el 91/92/93. Y con estos últimos conseguimos salir campeones ante un formidable Rubi, dirigido por un entrenador como la copa de un pino, Dani. Porque aunque lo más importante y maravilloso es aprender y disfrutar, si encima le añades el ganar, eso es increíble.
Como mala noticia de la semana siempre y cuando los rumores sean ciertos, uno de los iconos de los últimos veinte años en la liga de la División de Honor, Florin Bonca, se retira. Poco a poco se van yendo los grandes cracks. Unos por edad y otros por la crisis económica. Nunca se van porque los entrenadores o los equipos no los quieran. A mi esta marcha me entristece, aunque en este caso, la edad tan alta de Florin es un factor desequilibrante en su contra. Creo que los jóvenes no son conscientes de todo lo que han representado este tipo de jugadores en nuestras ligas. Jugadores con una virtud por encima de todas las cosas, la extrema profesionalidad con la que han afrontado sus años de jugadores. O acaso íbamos si no a ver en un deporte tan duro como el nuestro, a jugadores que rondan los 40, con unos físicos espectaculares y encima, dando cátedra tras cátedra en cada partido. Si el rumor es un hecho, se te echará de menos, Florin. Mucho. Bueno, menos tus "ostias". Todo hay que decirlo, jeje.
Pd; Volviendo al inicio de la Copa. Morvedre es un club con mucha historia en nuestra Comunidad pero que por desgracia su nivel nunca ha estado acorde a la misma. Por suerte, ahora Oscar se encarga y con gran acierto, que este club intente llegar algún día a Segunda Nacional y, porque no, incluso a Primera. Cada día juegan mejor y no paran de mejorar. Además, cuentan ya con más de cien jugadores/as en sus equipos.
Pd II; Ayer disfruté mucho con mis chavales (los del equipo, jeje). Realmente a mi me importa poco el campeonato que juguemos, si es un entrenamiento o lo que sea, pero el hecho es que anoche en Morvedre, estuvo muy bien. Y así los disfrutaré hasta el último día juntos. Por mi no será.