jueves, 18 de junio de 2015

Roger García. DEP.

  Aún sigo como la gran mayoría en estado de shock. Me dio la mala noticia un buen amigo. No sabía absolutamente nada sobre la enfermedad que tenía Roger, aunque he de admitir que últimamente me olía algo, viendo tantos perfiles de amigos en común con la foto de Roger. 

  Estoy triste, muy triste. Nunca nadie tan joven se debería ir así de este mundo. Y menos a gente que se dedica en cuerpo y alma a la docencia, como hacía Roger con sus chavales en varias categorías. Roger era un gran tipo. ¿Qué voy a decir que no sabíamos todos? Nuestro último encuentro fue ya hace cuatro años en Valencia, para un intercambio con nuestros respectivos cadetes. Apasionado, tranquilo, comunicador, elegante, etc. Tenía todo lo bueno que se puede esperar de una gran persona. 

  Esta lamentable desgracia me vuelve a confirmar que la vida pasa demasiado rápida, y que muchas veces malgastamos nuestro tiempo, fuerza y felicidad, en conflictos o problemas que no llevan a nada bueno. La vida es para disfrutarla al 100%, dando lo mejor de cada uno sin esperar nada a cambio. Y sobre todo, aprovecharla sin acomodarse, porque el día menos pensado, quizás, nosotros tampoco estemos.

  Sin lugar a dudas se va uno de los nuestros. Los que aún seguimos aquí, sigamos dándolo todo por este maravilloso deporte, llamado waterpolo. Él lo querría así. 

  DEP amigo nuestro. Disfruta desde allá arriba del mejor waterpolo posible. 

jueves, 14 de mayo de 2015

Nuevo destino confirmado. Mi mayor reto. Me voy a ...(deberás leer la entrada).

  Dedicada esta entrada a todos aquellos soñadores que lo dan todo cada día para con nuestro deporte, y esperan y desean llegar lo más lejos posible en este mundo tan complicado y falto de grandes oportunidades. Dirigidos a aquellos jóvenes entrenadores que como yo, nunca fuimos jugadores top, y por ello, con muchas menos oportunidades de llegar a buenos equipos. Pondría muchos nombres de amigos míos y otros grandes entrenadores, pero como no quisiera olvidarme de nadie, no lo voy a hacer, pero va para todos vosotros.   

  Soy un hombre afortunado. No lo puedo negar. Al igual que muchos otros compañeros hago de mi pasión, mi profesión. A día de hoy soy un auténtico privilegiado de poder disfrutar y vivir de lo que más me gusta, el waterpolo. Muy feliz de haber empezado hace ya tres años una nueva aventura fuera de nuestras fronteras. Quien me lo iba a decir a mi cuando siendo un chavalito de Horta, mi única aspiración era llegar algún día a jugar en el primer equipo de mi club de formación. Jamás pensé que incluso pudiese algún día ganar dinero por hacer waterpolo. Jamás. De hecho no solo eso si no que además "pillé" la mejor bonanza económica de nuestro deporte. Siento una enorme tristeza observando a auténticos jugones en nuestro país, cobrando una miseria debido a los múltiples problemas por los que atraviesa nuestro deporte. Y más tristeza aún cuando veo a algunos grandes entrenadores compaginando su profesión de entrenador, con otro trabajo para poder llegar a final de mes. Porque cuando hablamos del máximo nivel donde jugadores y entrenadores invierten muchas horas al día, dejando de lado otras posibilidades de trabajo (mejor remuneradas sin duda pero que no les llena...sólo un 3% de la humanidad trabaja de aquello que realmente le gusta y apasiona), estudios, amigos, familia, etc, lo mínimo que se debería tener (entrenadores y jugadores) es un buen sueldo y/o reconocimiento, al igual que tienen otras profesiones laborales u otros deportes de nivel. Lamentablemente ni lo uno ni lo otro. Siempre he dicho y defendido que cualquier entrenador que se dedique en cuerpo y alma al waterpolo, es decir, que invierta mil horas en la piscina o en su casa (seguramente estas últimas siempre superarán en número a las primeras...¿pero en cuántos clubes te pagan solamente por horas reales en la piscina, obviando las invertidas en tu casa?) nunca estará bien pagado, sea de primer nivel o de tercera nacional. Respecto a los jugadores lo mismo. ¿Quién es el mejor pagado en España? ¿Perrone? ¿Español? Da igual. Deberían ganar cinco veces más acorde a su nivel, porque ya no hablo del fútbol ya que es una comparación absurda y ridícula, pero al menos debería ser similar al balonmano, volley o fútbol sala. Pero no lo es. 

  Soy un privilegiado porque llevo la mitad de mi vida dedicándome en cuerpo y alma a este maravilloso deporte. Los últimos ocho años como primer entrenador, sin olvidar 11 años como entrenador de base, habiendo pasado por absolutamente todas y cada una de las categorías, desde prebenjamines hasta el absoluto, tanto en territorial como en todas las competiciones nacionales habidas. Sin olvidar la tremenda suerte de haber estado como segundo entrenador, con la selección española juvenil de la enorme generación del 94, en el bronce conseguido en 2011 en Croacia.

  Soy un privilegiado porque me la jugué apostando por este deporte, cuando mis mejores amigos me "comían" la cabeza con todo el cariño del mundo, y me decían que buscara un "curro" normal, de esos que te permiten cobrar seguro a final de mes, etc. Que el waterpolo sólo estaba reservado para cuatro amigos. Me la jugué y vaya si lo hice cuando acepté el reto de salir del país hace tres años (cuando lo más fácil hubiese sido aceptar la oferta que entonces tenía para coger un equipo de la división de honor española). Nunca he buscado lo fácil y nunca he sido fan del aburguesamiento. Al igual que vosotros los que amáis este deporte, elegimos la "aventura" y el "riesgo"  cuando decidimos que el waterpolo debía ser nuestra vida. 

  Soy un privilegiado porque cuando uno apuesta convencido a algo, la apuesta es menos apuesta, y esta se convierte en algo seguro. La confianza en uno mismo es la diferencia entre conseguir algo o no conseguirlo. Lo que pueda tardarse en conseguirlo no importa. El mundo no se hizo en dos días. Basta creer en uno mismo sumado a algo innegociable. Trabajar duro. Y es por ello que soy un privilegiado porque durante todos estos años he trabajo muy duro, os lo aseguro. He invertido millones de horas por un único objetivo que es ser algún día el mejor, y poder soñar con llegar hasta las estrellas. Porque señores este deporte es un sueño y los sueños están para cumplirse, sobre todo mientras más difíciles e imposibles pueden llegar a ser. Y yo, no creo en lo imposible. 

  Soy un privilegiado porque han sido tres años en Francia espectaculares, donde me he ganado el respeto de todo el waterpolo francés (y os aseguro que el francés es muy especial, hehe), y donde gracias al trabajo y a los resultados obtenidos, cada año me llegan diferentes opciones para entrenar. Y que así siga siendo.

  ¿Pero dónde voy? Justo adonde yo quería llegar en estos momentos. Me voy a Sète Natation EDD que nace de la fusión de los dos clubes de la ciudad, manteniendo lo mejor del equipo puntero y la infraestructura de ambos. Es el equipo perfecto para mi, con un proyecto que me fascinó desde el mismo momento en que me lo trasladó su presidente, al cual debo agradecerle enormemente su tremenda confianza. Llego a un equipo nuevo que quiere escribir una bella historia, con el objetivo a medio plazo de luchar por la liga y entrar periódicamente en Europa. Para que os hagáis una idea sería como si en fútbol estuviésemos hablando de un Sevilla o Valencia, buenos equipos pero muy lejos de los Barça, Madrid o Atlético. Sète es sin dudas el mejor equipo al que habré entrenado y con el mejor proyecto que yo podría encontrar. Trabajaré duro para que el próximo paso ya sea o bien para ir a un club top, u ojalá sea así, hacer de Sète ese equipo top. Me inclino por lo segundo.

  La ciudad de Sète, a 15 minutos de Montpellier, es realmente muy bonita y con una temperatura similar a la de Barcelona (de hecho se encuentra a tres horas de ella), con bastante sol, poco frío y el mar al lado. No sólo voy a un muy buen equipo sino que además voy a estar mucho más cerca de casa, tanto de Barcelona como de Valencia. 

  Hay mucho trabajo que hacer en Sète para conseguir nuestros objetivos deportivos, ya que aparte de los top 3 de toda la vida; Marsella, Montpellier y Niza, hay que sumar el nuevo "rico" por estas lides, Strasburgo (600.000 euros de presupuesto), y las nuevas sensaciones como Aix Provence de Carrillo. Nuestra idea es ser mejor que nuestro vecino, Montpellier, y eso debería significar estar muy arriba en un futuro. Por cierto, nuevo equipo y de nuevo por cuarta vez jugando en otra piscina como "exiliado", jeje. Eso sí, los partidos en casa a 15 minutos de la nuestra. ¿Dónde? En Montpellier. Sin dudas una de las mejores piscinas de Europa. No está mal. 

  Aprovecho para decir que nunca hubiese llegado hasta aquí, sin el excelente trabajo de todos y cada uno de mis jugadores del Turia de Valencia, de Noisy y de NCA. ¡Gracias chicos!

  Eso sí, puestos a ser justos, si hay alguien a la que debo estar eternamente agradecido, esta tiene nombre y apellidos. Tania Rada Martínez. Sin su apoyo total y la confianza ciega que tiene depositada en mi, yo ahora no estaría escribiendo estas líneas, y posiblemente no sería entrenador y si trabajando en uno de esos "curros" que te aseguran cobrar a final de mes, mientras te mueres de aburrimiento y así los próximos 50 años. ¡Mil gracias amor por todo lo que hiciste por  mi y por lo que sigues haciendo! Eso sí, ahora somos más equipo que nunca. ¡Eres una crack!

  Y como dije al principio, le dedico esta entrada a todos aquellos entrenadores, sobre todo jóvenes y con ganas de comerse el mundo, que sigan luchando por sus sueños y que no desfallezcan. Cierto es que los puestos top están desgraciadamente (no digo que no se lo merezcan, porque se lo merecen, pero ¿todos los puestos deben ser para ellos?) hipotecados por ex-internacionales o entrenadores consagrados de más 50 años, pero con trabajo y confianza todo es posible. Si yo lo estoy haciendo y no soy nadie, vosotros seguro que también lo conseguiréis. ¡Fuerza y valor!

  Pd; En estos tres años en Francia mi familia económicamente ha ido lamentable. Que nadie se crea que aquí el dinero sobra y los clubes pagan barbaridades. No es así. No nos fuimos por dinero y si por vivir una experiencia maravillosa. Si todo va bien a partir de ahora vamos a ir recogiendo todo lo anterior sembrado. ¿Qué quiero decir? Persigamos nuestros sueños sin valorar el dinero. Ser feliz no debe depender de este último. Sé que mi caso es especial también en referente a la familia. Yo he tenido mucha suerte porque mi mujer y mis hijos han venido conmigo y eso no tiene precio. Cada persona tiene sus connotaciones personales, pero si alguna vez tenéis la oportunidad de salir de España, hacedlo. Vale la pena.

  Pd 2; Espero algún día volver a España a entrenar, sin dudas. Pero no quería que fuese ahora. Estoy muy bien en este país que me encanta. Quería dejar esto claro porque he tenido la oportunidad de hacerlo. Así de esta manera sigo estando de lejos de todos aquellos que no me queréis ver, jaja. 



jueves, 19 de marzo de 2015

Fin a mi etapa en el NCA. Vuelvo a ser agente libre sin restricciones.

  A partir del 30 de junio voy a emular a Pau Gasol y me voy a convertir en agente libre sin restricciones. Eso quiere decir que a partir de ahora seré libre para negociar mi próximo contrato, sin tener ninguna clausula que me penalice. Me imagino ya recibiendo diferentes propuestas cargadas de millones de euros para unos cuantos años, jajaja. ¿Me he pasado, no? jajaja. Tenía muchas ganas de escribir estas frases y soñar que nuestro deporte, era económicamente poderoso, como la NBA. 

  No, no voy a seguir disfrutando de este maravilloso equipo del NCA durante mucho más tiempo. Y no, no podía esperar hasta final de temporada para anunciarlo. Nunca me han gustado los rumores y mis noticias deben salir directamente de mi, y solamente de mi. Pero la verdadera razón de decir en público (asumo que es público muy reducido ya que persona importante no soy) ya mi salida de aquí, responde básicamente a connotaciones evidentes. Tengo una familia. Yo no soy francés y Francia no es mi país. Tenemos que preparar una mudanza con tiempo. Tengo una mujer maravillosa que en tres meses se le acaba la excedencia (eternamente agradecido a ella todo el apoyo que siempre me brinda) respecto a su trabajo, y eso significa que o deja para siempre su plaza fija o vuelve al trabajo. Y como todos comprenderéis tal como está el mundo y Españistán, pues no es algo que se pueda dejar a la ligera. Tres años era el tiempo que disponíamos para probar y disfrutar de la aventura. Ahora toca decidir. Pero tampoco es ese el único motivo. Ni mucho menos. Debemos encontrar de nuevo colegios para nuestros dos niños. ¿Dónde? No es tan fácil. Son varias incógnitas a resolver. Pero tampoco eso son los únicos motivos para mi decisión. 

  Estoy en un lugar maravilloso. Nunca vi más seguridad en ningún sitio que aquí. Puedes dejar la puerta abierta de tu casa o coche, que nadie entrará ni te cogerá nada. Respiramos naturaleza por los cuatro costados. Esto es vida para nosotros. Vivimos en una casa (nada de edificios) que nos encanta con un jardincito y todo. Os aseguro que nuestra casa valenciana nos encanta, pero si tuviéramos que elegir con cual nos quedábamos, elegiríamos esta. Sin duda. Mi mujer se ha hecho un hueco aquí con sus clases de yoga. Es una auténtica crack. Os lo aseguro. Saint Jean es un pueblo de sólo 7000 habitantes, y todo el mundo habla maravillosamente bien de Tania y su arte para dar las clases. De hecho, no sólo da clases a mis chavales todos los martes, si no que además es parte importantísima del éxito de las chicas. No lo digo yo. Lo dicen ellas y su entrenador. Mi pequeño, Hugo, cumplió ¡10 años, ya! el martes, es feliz no, lo siguiente de lo siguiente. Un loco waterpolero más y ejemplar estudiante pese a su corta edad. Habla tres idiomas de cine, quizás con el español como menos brillante, hehe. Él no se quiere ir de ninguna manera y eso para unos padres, duele. Aunque he de decir que es muy maduro y lo está llevando y aceptando bien. De la pequeña, nuestra francesita (ha vivido a sus tres años un 90% de su vida en Francia) no la cuento. Es muy joven y con estar junto a mi, ya es feliz, hehe. 

  El equipo, mis jugadores, son brillantes e increíbles. Son los mejores y no lo digo por si son más o menos buenos con el arte del balón amarillo, que lo son, si no por muchas cosas que me han aportado. Sigo aprendiendo de mis jugadores cada día y allá por donde vaya. Los echaré muchísimo de menos. No os imagináis cuanto. Seguramente más que a ningún otro equipo que haya entrenado. Quizás porque al vivir yo en Valencia, sé que a mis extraordinarios jugadores valencianos del Turia que entrené durante tantos años, sé que los puedo ver mucho más una vez vuelva a casa. ¿Cuándo? Pero a estos actuales jugadores, los echaré de menos. Es duro y no es nada fácil el trago.

  Hará casi tres semanas el club se reunió conmigo para en pocas palabras, que siguiera muchísimos años más (mi contrato ya de por sí tenía toda la confianza, porque era ilimitado, y pocos contratos hacen así en Francia, a las primeras de cambio) con ellos, y querían saber mi opinión. Les dije la verdad. Estoy en el mejor sitio que uno pueda esperar, pero que deportivamente y así he hecho más de una vez, no quería tener ningún techo. Yo he manifestado millones de veces que quiero llegar hasta las estrellas y lucharé para que así sea. ¿Qué clase de sueño sería si este no fuese casi misión imposible?. Y si no llego no pasará nada, y no tendré nada que lamentar si el trabajo ha sido enorme para intentar conseguirlo. Un ejemplo fácil para entenderlo: Prefiero coger un equipo de la octava división de cualquier país y que tenga como objetivo (improbable en un 99.9%) llegar a la división de honor y optar a los primeros puestos, por mucho que tardase 80 años en conseguirlo, que estar en un equipo que siempre va a quedar cuarto o quinto de la máxima división, pero sin un objetivo mayor. Prefiero ser un soñador utópico que un burgués acomodado. Prefiero jugar partidos (millones de ellos) de un nivel paupérrimo y soñar por alcanzar lo máximo, que jugar buenos partidos pero saber que tengo un techo sobre mis hombros. 

  A mi actual club al que estoy eternamente agradecido le di mi opinión y que no era posible tener tener a un loco como yo, con un gasto importante para las maltrechas finanzas del club, si el objetivo no era máximo. Al menos ir subiendo poco a poco. Lo intentaron. No me queda duda pero en un pueblo de solamente 7000 habitantes y con los dos equipos actualmente en la división de honor, es casi imposible. Así que al igual que me pasó en Noisy, vuelvo a tener techo una vez más. 

  ¿Y ahora qué? (esta es la parte que estaba esperando la mayoría). Sinceramente no lo sé. Tengo la posibilidad de seguir en Francia. Eso de momento es seguro. Me apetece mucho seguir en este país. Me apetece mucho igualmente irme a entrenar a otro país que no sea el mío. Ojalá pudiese irme a Italia, Roma. Ojalá. Me apetece también después de tres años lejos de nuestras familias, volver al hogar. Así que resumiendo pase lo que pase seremos felices. Lo único que no es una decisión que se deba tomar a la ligera por todo lo que os he comentado antes. El haber tenido claro que lo único que sé es que no voy a seguir aquí, me va a permitir, aparte de las posibles ofertas que pueda tener, interesarme yo personalmente contactando con diferentes clubes para ver si tienen un proyecto interesante. Porque señores y señoras, yo es lo que quiero, un proyecto. 

  Tengo claro que después de varios años ya como entrenador, siempre con equipos modestos pero dando siempre también muy buenos resultados (basta retroceder un poco y comprobar que desde aquellos maravillosos años en las categorías de Valencia, en todos los Campeonatos de España, hasta ahora), mis equipos siempre han dado mucho más resultados de lo que todos esperaban a priori. Sinceramente creo y pienso que me he ganado coger ya un buen equipo. No digo evidentemente la Barceloneta (aún debo trabajar mucho más), pero sí un equipo dentro del top 5 nacional. Es duro ver muchas veces en varios lugares y países, la "facilidad" de algunos en encontrar rápidamente hueco en esos banquillos, sin haber pasado por la dureza de empezar desde abajo de todo, y por todas las categorías habidas y por haber. 
Desgraciadamente aunque yo crea, y me lo dice mucha gente (no hay nada como tener buenos amigos) también, que merezco un buen equipo, sé que en un 99% no voy a tener todavía esa opción. Lo tengo claro y lo asumo con naturalidad. No me voy a rendir. Jamás. Sólo tengo que trabajar mas y más. Confianza tengo y me sobra. Ganas y motivación más. Pasión ni os cuento. 
No tengo miedo a volver a coger a un equipo modesto en una liga aún más modesta. ¿Empezar de nuevo? ¿Una vez más? Sin problemas. Y sin problemas también si nada me ilusiona o nada me llega, y debemos volver a casa. A descansar y reciclarme. Siempre he querido emular también a Guardiola y tomarme un par de años sabáticos. ¿Quién no puede permitirse irse a vivir la vida a Central Park (NY) y alquilar un apartamento por 30mil euros mensuales?. 

  Así que quién sepa una oferta para mozo de almacén, reponedor en Mercadona, escritor de poesía aramea, lo que sea. Hacédmela llegar. Eso sí, que venga con un proyecto debajo del brazo. 

  Pd: No busco el mejor equipo. Busco el mejor proyecto. A veces estos suelen estar unidos. 

 Pd II: Mi mujer dice que no valgo para ello, pero no me descartéis verme liderando a un equipo de guerreras. Avisados estáis, jaja.

  Pd III: Nunca me rendiré. Sé de donde vengo y lo mucho que me falta por aprender y mejorar. De esta manera no retroceré jamás. 
  
   

jueves, 24 de julio de 2014

La leyenda de los Martín. Chús y David. David y Chús.

  Cuenta la leyenda según la tradición romana, que los gemelos Rómulo y Remo, amamantados en su infancia por una loba llamada Luperca,  fueron los encargados de fundar Roma. Para ser más exactos sólo Rómulo acabó fundando Roma el 21 de abril del 753 a.C. llegando a convertirse en el primer rey romano. No podemos asegurar (jeje) que los hermanos Martín fundasen el Club Natació Atlètic Barceloneta, ya que para ello habría que remontarse a los lejanos años 1913 y 1929, fechas de la creación de dos clubes, el Atlètic y la Barceloneta, que acabaron fusionandose para dar cabida solo a un club, allá por el año 1992. Lo que sí podemos asegurar es que han conquistado el mayor de los trofeos a nivel de clubes, La Copa de Europa. Un título al alcance de solo unos privilegiados. Como ellos. 

  Sin embargo darles a esta pareja de buenos hermanos el calificativo de leyendas, por el solo hecho (que no es poco) de ganar el máximo título europeo de clubes, me parecería gratuito y oportunista. Siempre he dicho que cuando uno (en este caso me refiero al deportista profesional) tiene en mente un objetivo importante pero difícil a la vez, la única consigna es tratar de conseguirlo aunque para ello deba invertir toda su carrera deportiva (e incluso parte de su vida personal). Una vez conseguido el sueño, el momento de conseguirlo, en este caso los últimos segundos de la final y la posterior celebración a lo grande por las calles de Barcelona (si no ha sido así, hay que hacerlo), lo de menos es justamente esos momentos. Lo más importante es no olvidar todo el trabajo que se ha hecho antes durante muchos años, para poder llegar al "momento". Y es aquí donde Chús y David, David y Chús, entran en mi galería particular de "Leyendas".

  ¿Qué puedo contar de Chús? Es un claro ejemplo de lo que debe ser un entrenador de waterpolo. Apasionado, inteligente, trabajador, constante, estudioso y sobre todo formado. Muy formado. En un tiempo donde los puestos "top" parecen hipotecados, ver llegar a lo más alto a mi amigo Chús, no tiene precio y es un reconocimiento enorme a la profesión de entrenador. Sin duda es un espejo donde deberíamos (yo lo hago) mirar muchos entrenadores que sueñan con tener algún día un equipo "top".

Recordar de donde se proviene te hace alcanzar grandes metas. 

  A Chús le conocí cuando aún era jugador en activo del primer equipo de la Barceloneta. Mi resumen sería que fue un gran jugador de equipo, muy listo y que nadaba muchísimo. Chús supo dar el paso del agua a los banquillos a tiempo y se preparó muy bien para ello. Coincidí con él (ya ambos en nuestras facetas de entrenadores de categorías) en los diferentes campeonatos de España. Él en su equipo de toda la vida, la Barceloneta, y yo como entrenador del Valencia (Aguas, Maybe y Turia por este orden). En cuatro años de finales de España de cadetes y juveniles, nos enfrentamos hasta en siete ocasiones, algo habitual en un club de la solera de la Barceloneta y todo un hito en un club humilde como el valenciano. Conversábamos mil horas sobre equipos, jugadores, sistemas de juegos, jugadas, vídeos, ideas, etc. Siempre le escuchaba con atención y aprendí muchísimo de él. Vivía el waterpolo como nadie. Bueno, como yo, jeje.

  Hace tres años le dije a Chús "Tío, ¿por qué no te vas ya de una vez a un primer equipo? Con Santi (un entrenador al cual yo admiro y que por su edad, nunca pensé que fuera a dejarlo tan pronto...¿temporalmente?) lo tienes claro, amigo". Chús me decía que ofertas las había tenido pero que adonde iba a ir, si como en su casa no iba a encontrar otro lugar igual. Razón no le faltaba porque aparte estábamos hablando de un equipo, la Barceloneta, que no paraba de avanzar y crecer mientras los demás equipos iban en regresión permanente. Y aunque yo entendía perfectamente eso, no le ocultaba que me sabia mal que una mente tan privilegiada como la suya, y porque no admitirlo, ya con una edad a sus espaldas (jeje) y sobre todo, con Santi ahí como head coach, nunca tuviese la oportunidad de llegar a lo más alto. Reitero lo de llegar arriba porque eso es algo que Chús quería que así fuese, después de haber disfrutado y ganado tanto con sus cadetes y juveniles (aunque una vez te gané, la única, y te dejé fuera de semis con los cadetes en Canoe, jeje). Hago un pequeño inciso y envío un saludo muy cariñoso a alguien, que considero que ha sido parte muy importante del éxito de Chús, y no es otro que su segundo durante tantos años, José Ángel o "Coll" para los conocidos (tiempos de Hospi).

  ¡Larga vida, Chús! ¡Eres muy grande!

  David y yo somos contemporáneos ya que él es del 77 y yo del 78. De él sí que puedo asegurar que conozco toda su vida deportiva. Jugué contra él muchas veces en todas las categorías. Él como su hermano fue siempre fiel a la Barceloneta. David representa a la perfección el jugador que todo entrenador sueña tener a sus órdenes. Sin poseer nunca una gran estatura, David se ha caracterizado por hacer muy bien muchas cosas dentro del agua, pero yo destacaría sobre todo el saber leer las jugadas mucho antes que estas se produjeran, como si fuera un maestro del arte del ajedrez. David está lejos de ese prototipo que se busca desde hace años, de jugadores muy altos con gran envergadura. No sé porque no se asume de una vez que Molinas y Garcías hay muy pocos, y que nuestros genes dan para lo que dan. Qué sí, que hubo una excelente generación alta en un momento exclusivo de la historia, pero se acabó. Sólo tenemos que mirarnos y asimilar lo que somos. Pero bueno, cada uno sabrá.

  David ha sobrevivido de la mejor manera a grandes jugadores y entrenadores. Fiel a su club de toda la vida, la Barceloneta, nunca lo tuvo fácil y tuvo que dar lo máximo y más, para muchos años después, llegar a convertirse en el gran capitán del equipo. Se le podría comparar al "tiburon" Puyol. Y eso es un halago. Hablando de fútbol. Ese quizás es el único defecto de David. Que es merengón y no pega nada con su propio historial .Al igual que uno de River Plate es del Madrid, y uno de Boca del Barça, si eres de la Barceloneta debes ser del Barça. Quizás ser del Madrid se asemeje más a ser del ...... Pero bueno, al fin y al cabo nadie es perfecto.

No hay muros infranqueables. ¡¡Claro ejemplo!!

  Ver triunfar a David ha sido maravilloso. Ha sido todo un ejemplo para muchos centenares de jugadores. Qué pocos podían imaginar que aquel chavalito, el tercero en discordia de aquella mítica Barceloneta de Bruguera y Becerril, con un lanzamiento muy normal (muy mejorado al final con esa "muñequita linda al corto"), acabaría por adelantar a todos y llegar a lo máximo, que es jugar en la selección española y disputar una Olimpiada. Nunca se lo pusieron fácil y todo lo que consiguió, lo logró con esfuerzo y dedicación. Con David está el claro ejemplo de "si realmente quieres algo, lo puedes conseguir". Un crack, en pocas palabras.

  La culminación al trabajo de tantos años de ambos hermanos se puede dividir en dos partes. Una, la primera final four del año pasado. Chús como segundo entrenador y David como capitán del equipo y jugando su último partido de profesional. La segunda hace apenas escasas semanas, con la adjudicación de la champions.

Lo conseguisteis. ¡¡Eternamente grandes!!

  Estoy seguro que el futuro os deparará éxitos tras éxitos. ¡Grandes!

miércoles, 29 de enero de 2014

La importancia del espectáculo y de la mentalidad ganadora en el deporte de élite.

  Hace escasos escuchaba mi amigo Kobe Bryant (sí, lo siento, es colega de la infancia, que se le va a hacer) responder a una serie de cuestiones, la mayoría de ellas sobre si los Lakers entrarían o no en los play off, debido sobre todo a la plaga de lesiones que está asolando a su equipo, Los Angeles Lakers, y que está afectando considerablemente a la trayectoria del grupo, con muchas más derrotas que victorias en el ecuador de la liga regular. 
  Valga por delante que considero a la NBA la mejor organización deportiva que existe y un espejo a la que nos deberíamos fijar todos. Olvidando un poco la cantidad de millones de dólares que mueve la NBA, su gran objetivo aparte de llegar a todos los rincones del mundo es haciéndolo dando espectáculo. Cuanto más mejor. Entienden el deporte como algo que debe cautivar al espectador, al fan, a aquel que se gasta la pasta y que quiere una contraprestación a cambio. Esa contraprestación debe ser a base de puntos, goles, velocidad, vértigo, intensidad, etc. Y en este sentido la NBA se lleva el Oscar de calle. Dentro de unos años cuando me haya infiltrado dentro de la Federación Española de nuestro deporte y pueda gestionar las ligas, voy a revolucionarlas de tal manera que va a haber un antes y después en la historia del waterpolo en nuestro país. Por cierto, eso será después de escuchar a la mayoría decir "Es imposible" o "Es muy difícil". Así nos va con estos pensamientos, si señor.

  Salvo cuatro o cinco excepciones, todos amamos o como mínimo, nos gusta la NBA. Y nos encanta un deporte donde paradógicamente los porcentajes de aciertos son patéticos, y las defensas... ¿realmente salvo a cuatro puristas acérrimos, a quién verdaderamente le importa defender? Eso es un rollo. Una patraña. Es un timo de algunos que no sabían como ganar a algo. Todos podemos llegar a ser un gran defensor algún día si trabajamos duro, pero ya pueden pasar milenios que algunos no la meterán ni a tiros. Solo hace falta echar (los entrenadores, digo) una mirada a nuestros jugadores para certificar lo que digo. Todos queremos espectáculo. Todos. Y en la NBA es donde aparece toda esa magia junta (puntos, jugadas increíbles, velocidad en estado puro, etc). Cuando vemos un partido de algo lo que queremos ver es una gran puntuación. Si luego aparte se ven grandes acciones defensivas, pues mejor. Nadie paga una millonada por ver un 0-0. La única excepción radica en aquellos equipos históricos que llevan años sin ganar nada (se me ocurre un equipo de blanco), y donde por necesidad absoluta lo que piden es ganar como sea. Jugando mal o a nada. Eso da igual. A corto plazo sólo piden eso. Una vez ya han conseguido lo que buscaban, empiezan a reclamar volver a ganar pero jugando bien. Y es en este sentido donde los deportistas de élite y los grandes campeonatos de cualquier deporte, deben dar ese plus de más. Plus obligado de cara a los seguidores y fans. Unos por ser millonarios y tener todos los lujos, y otros por haber tenido unas cualidades que les ha permitido llegar al top (que en muchos deportes no equivale a tener grandes ganancias). 

  En nuestro deporte, el waterpolo, creo que aún no hemos comprendido casi nada referente a la difusión, publicidad ni marketing. Quizás a algunos le guste ver por la tele un partido de la liga española donde el resultado es un 6 a 5, y donde seguro resaltarán una y otra vez las grandes acciones defensivas. Estoy seguro. A mi no me va pero seguro que será así. A nosotros, a los que nos dedicamos a esto no nos tienen que engañar. Ya nos gusta este deporte. Mucho. Demasiado. A mi aunque me aburra ver a determinados equipos y jugadores/entrenadores, siempre que tenga la oportunidad, los voy a ver. Soy un loco de este deporte como muchos de vosotros. Pero resulta queridos amigos que no es a nosotros a quienes debemos engatusar. Es un error pensar así. Debemos hacer llegar nuestro deporte a los que no les gusta esto. Y os aseguro que jugando a ver quien defiende mejor y a hacer esos ataques largos (por mucho que haya límite de los 30"), para luego o acabar dando el balón a la boya, o lanzando desde Pernambuco (con paradas fáciles para los porteros) no vamos a conquistar muchos corazones. Por cierto, paso de las opiniones de aquellos que sólo piensan para ellos mismos y mientras esto (el waterpolo) les dé de comer, ya les vale. Y de los negativos también paso. Y de los aburguesados que llevan mil años y que se las trae progresar, más aún. 

  El espectáculo no rebate la competitividad ni mucho menos. Todo lo contrario. Ganar nos gusta a todos y por eso competimos. Para ser el mejor. Recuerdo que hablo de deportes y deportistas de élite. La máxima es la victoria y debe ser jugando bien (a largo, porque a muy corto plazo y si se viene de no ganar, con ganar basta) que es lo que debe diferenciar a un cuarta regional que uno de primera, ¿no?. El espectáculo puede ser en el juego en sí mismo, el fútbol inglés sería una prueba del ritmo vertiginoso que imponen los jugadores, o en el antes y después de la prueba, tipo Usain Bolt. Ya verle correr quita el hipo, pero con sus "chorradas" de ademanes ya enloquece al respetable. 

  Y a la competividad todos de una manera u otra llegamos, pero es ahí donde aparece la mentalidad ganadora digna de admirar en algunos casos, y que en mi opinión debería ser algo mucho más cotidiano en los deportistas de élite. Cuantos recordamos a los deportistas españoles de diferentes disciplinas en los Juegos Olímpicos, hacer una prueba espantosa y decirle al comentarista de turno "Para mi venir aquí ya era un premio". ¡Venga, no ´jodas´! ¡Noooooo! Tú vas a competir y hacerlo lo mejor posible y para optar a algo. Eres la élite, un privilegiado que ha trabajado muy duro, todo hay que decirlo, y oportunidades como estás habrá pocas más. Quizás ninguna. 

  Esto me hace volver al principio de la entrada con mi querido Kobe. El periodista le comentaba si creía que los Lakers podrían intentar entrar en los Play Off por el esfuerzo que estaban haciendo todos los jugadores. Kobe, con rostro serio, le espeto qué era eso de intentar entrar o esforzarse. Que esas palabras no entraban dentro de un equipo como ellos. Que no se trataba de intentarlo o esforzarse más, que no jugaban a eso. Seguía diciendo que ellos están para ganar campeonatos y haciendo que la gente disfrute. Que son ganadores y que la mentalidad es competitiva cien por cien. Me gusta Kobe. Un ganador, aprendió largo y tendido observando al más grande, "Air" Jordan.

  No me gusta el No Puedo de un jugador. Odio el Es Imposible. Detesto el Estoy Cansado. ¿Por qué? Porque el ser humano no tiene límites, y porque la mayoría somos unos privilegiados y no nos falta de nada, pero claro, si ellos mismos dicen que no pueden...pues no podrán.

  Siempre se puede más....y mucho más. Cuando nos demos cuenta quizás estemos sentados al lado de nuestros nietos, contándoles batallitas que nunca fueron tan increíbles, pero que las contamos como si fuesen hitos. Hitos que hubiesen sido real con un poco más de mentalidad ganadora. Que cada uno elija su historia de futuro.


martes, 21 de enero de 2014

Dos espectaculares excusas de un jugador de elite para no ir a entrenar.

  A lo largo de los años y de los equipos, siempre han existido jugadores con un don especial para las excusas, todo con tal de no venir a entrenar. Ciertamente nunca he llegado a comprender ni a entender el por qué de las mismas. Hacer o dedicarse a un deporte nunca debería tratarse de una obligación. Más bien deberíamos cogerlo como una pasión o pasatiempo favorito. 

  Para los deportistas no profesionales, es decir, amateurs, la única "obligación" sería el compromiso adquirido con todo un grupo de personas igual de apasionadas que él, y que lógicamente se "pide" unos mínimos para entrenar y competir. Pero que si alguna vez has de faltar por circunstancias a un entrenamiento (trabajo, estudios, familia, porque ese día no estás fino y prefieres hacer otra cosa, etc), no pasa absolutamente nada. Es normal. Aunque destaco también que hay miles y miles de no profesionales del deporte, que son incapaces de saltarse ninguna sesión de entrenamiento aunque se estén muriendo. Estos últimos son unos cracks y conozco a muchos. Para los profesionales de cualquier deporte, fallar a un entrenamiento es pecado divino. He conocido a varios que nunca han asumido la responsabilidad de aceptar que el deporte, el waterpolo en este caso, es un trabajo como lo es abogacía, la restauración o cualquier trabajo. Ni se puede llegar tarde a trabajar ni se puede faltar porque a uno le duela un poquito la cabeza, quizás esto último por haberse acostado un poco más tarde con un par de cervecitas encima. De hecho que alguno falte alguna vez por esto, siempre y cuando sea una excepción en su vida, tampoco pasa nada, pero lo que no me gusta nada es encontrarme a aquellos jugadores (no digo que no sean buenas personas, porque creo que todo el mundo tiene un gran corazón) que no disfrutan con nuestro deporte, y sólo están porque en ese momento se llevan un sueldo. Que además suele ser una "caca" de vaca. El sueldo, digo.

  Esto me ha llevado a recordar las dos mejores excusas para no ir a entrenar en mis últimos años en Valencia como jugador profesional de este deporte. Y repito, todos, absolutamente todos, alguna vez hemos encontrado una excusa para convencer al entrenador de porqué  no hemos ido a entrenar. Y como todo en la vida en las excusas, también hay campeones de elite. El nombre del jugador es lo de menos, pero os destaco que es una persona bellísima y de gran corazón, pero que imagino que por las circunstancias tan revueltas que hubo en aquellos últimos años en la ciudad del Turia, poco a poco fue perdiendo la pasión y amor por nuestro deporte. Os dejo las dos excusas de un jugador profesional.

Excusa 1. Jugador - Joan ( por Joan Jané), mañana no voy a poder ir al entrenamiento de la tarde porque tengo que ir a adiestrar al perro. 
               Joan Jané - ¿Esto es una broma, verdad?
               Jugador - No me gustan los bromas. Joan, tener un perro requiere mucha responsabilidad. Hay que educarlos como a los bebés.
              Joan Jané - ¿A ti te pasa algo, verdad?

Jajajajaja. Me reí como nunca me había reído antes, jajaja. La segunda excusa sólo fue un mes después.

Excusa 2. Jugador - Joan....
               Jané - No me lo digas.....¿no ha pasado el curso el perro?
            Jugador - No, eso será la semana que viene, pero mañana tengo reunión y no podré venir por la tarde.
              Jané - ¿Reunión? ¿Reunión de qué?
             Jugador - Tengo reunión de vecinos y va a haber una votación muy importante.
             Jané - En serio, no estás bien. ¿No puede ir nadie por ti?
             Jugador - Sí, pero a mi me gusta estar en esas reuniones.

Para morirse, jaja.

  Imagino que vosotros, los entrenadores, tendréis muchas más anécdotas geniales, pero yo cada vez que me acuerdo de estas me pongo a llorar de la risa.

viernes, 25 de octubre de 2013

Tercera jornada de liga y un poco de Alex de La Torre.

  Seré breve en relación a nuestro tercer envite de liga. El rival un recién ascendido aunque posiblemente el equipo más histórico de Francia, El Racing de París. Si sales de noche por la puerta principal de su piscina, podrás observar a escasos ochocientos metros la maravillosa y brillante Torre Eiffiel iluminada. Ha sido recordar en estas líneas la hermosura de París y he sentido nostalgia. Vivimos momentos muy bonitos en familia que recordaremos eternamente.

  Y mientras conservamos esos recuerdos, nuestro trabajo deberá ser llevarnos los tres puntos sin tanta tensión y dramatismo como ante Charenton. Racing a día de hoy de glorioso sólo tiene el pasado y los políticos de renombre que suelen pasearse por sus singulares piscinas, porque sin duda se trata del rival más débil de la categoría aunque en el deporte todo debe jugarse. El partido me servirá para seguir rotando entre los 20 jugadores que tengo en plantilla y poder dejar fuera a tres de los importantes, entre ellos, Arnaud Barriere, máximo goleador del encuentro pasado con cuatro goles. De hecho, excepto uno de mis jugadores que aún no ha podido debutar por problemas de licencias, con estos tres primeros partidos de liga ya habrán debutado los otros 19 jugadores. Bravo por ellos. Así que la victoria se presenta obligada y la experiencia me dice, que a veces en estos partidos te acabas liando más de lo que se aconseja. 

  Por otro lado y el lunes o martes incidiré sobre ello aunque con retraso, vaya duelos Primorje-Szolnoki y Recco-Red Star de Euroleague. ¡Madre mía! Y son para entrar en la fase buena de grupos donde ya está la Barceloneta. Vaticino pase cómodo de Recco y algo más sufrido la de mi amigo Xavi García. Y en Euro Cup encontramos a cuatro equipos franceses en plena faena. Y de los cuatro, Sète, el equipo de menor potencial francés, en el grupo más asequible en la Valeta, Malta. 

  Acabo con un grande, Alex de La Torre. Pocos o nadie lo conocerá pero si alguno confía o ha confiado alguna vez en mis dotes de entrenador, que me crea cuando os digo que en mi vida he visto un jugador con tanto potencial como él. Un auténtico animal de la naturaleza capaz de tirar auténticos thomahaws a 200 km/h. Desgraciadamente Alex nació en la peor comunidad española para hacer waterpolo, la de la Com.Valenciana. En un equipo que tiene una piscina donde en una mitad el agua te llega por la cadera, y que su cabeza y la de sus padres no estaba para dedicarse de pleno a este deporte. Empezó además tarde a practicar este deporte, y cuando yo lo descubrí al poco de estar en Valencia y ocuparme de los chavales, lo fui inmediatamente a buscar a Godella, su club. Disfrutamos todo de dos años increíbles y para el recuerdo unas semifinales juveniles de una preliminar del Campeonato de España, disputadas en Bilbao, y donde nos tocó en las mismas una bestia llamada Mataró, posiblemente el mejor equipo del 90 (como los catalanes decían y no entendían su cuarto puesto en liga) de la liga catalana. Dirigidos por Dorin Costras y Beto Fernández, tenían al mejor portero de la edad, Mario LLoret y al mejor boya y jugador de la liga con diferencia, Alex Codina. Seguro que con estos datos el que sabe y entiende dará importancia al logro. Ellos eran en su mayoría del 90. Nosotros sólo teníamos a uno, a Alex, pero este valía por diez Codinas y veinte Lloret. El resultado final (en uno de los tres partidos en tierras españolas que yo siempre recordaré para siempre) 10-9 victoria para nosotros con remontada incluida. Esta bestia espartana llamada De La Torre les metió cinco zambombazos que aún retumban en las paredes de Askartza. La grada entregada a cuerpo y alma a De La Torre, no paraba de cantarle "Alex, selección, Alex, selección". Lo que muchos no saben es que la noche de antes a ese increíble partido, Alex como bebé que necesita a su madre, llamó a sus padres a casa para que lo fueran a recoger y no disputar el partido. ¿Por qué? Porque le di una charla de cinco minutos donde le dije que no había conseguido aún nada en el waterpolo y que no podía ir de sobrado y faltando el respeto a los rivales (cosa que sólo hizo una vez y un segundo pero que era suficiente para apretarles las tuercas, ya que yo tenía claro que a Mataró, sólo se le podía ganar en un partido de un millón jugados....y el equipo necesitaba que la furia despertase). Y vaya si despertó....

  Escribo esto de De La Torre porque es la típica historia de alguien que podría haber sido todo y no quiso serlo. Espero con esta breve historia que sirva de ejemplo para muchos con un futuro brillante por delante pero que deben darlo todo en cada segundo de su vida. Y lo mejor, Alex me llamó el otro día (me llama Sensei, jeje) ya que según él no me encontraba por ningún lado y llevaba tiempo detrás de mi. Me citó para vernos en Navidades y recordar viejos tiempos, y que también se apuntaran Jimmy o Pablete. Me alegra una vez más, tener tan buen feeling con la gente que he trabajado con anterioridad (ya no debe hacerme la pelota para jugar, jeje) y haberles dejado huella, porque ya os aseguro que a mi me han dejado (la huella) y mucha.