viernes, 13 de enero de 2012

Antonio Moya y Simón Bueno. Dos fuera de serie.

    Desde que empecé a entrenar hace ya diez años en Valencia (primero con el Aguas, pasando por el Maybe hasta llegar al Turia) cogiendo a un grupo maravilloso de benjamines de ocho y nueve años, lo primero que tuve claro es que mi mayor responsabilidad era formarlos como personas e intentar transmitirles una serie de valores que seguramente les serviría en un futuro. O al menos esa era mi intención. El aspecto deportivo aunque siempre importante tenía que estar en un segundo plano. Sabia que si el primero funcionaba, el segundo sería fácil de conseguir. Soñaba que cuando ellos se hicieran grandes, independientes y sobre todo, ya no jugaran a waterpolo o no estuviesen en mi equipo, alguna vez se acordasen de mi y ojalá fuese por algo bueno. Que sintiesen que les aporté algo positivo a sus vidas a nivel humano. Este aspecto es el que he tenido muy claro toda mi vida como entrenador, especialmente cuando tienes delante a niños tan jóvenes que te dan absolutamente todo y no se guardan nada para ellos. Así que en estos diez años llevando y dirigiendo equipos en Valencia lo único que de verdad me ha importado es la persona que se encuentra debajo del jugador. Y sinceramente, creo que lo he conseguido. Nunca hablo de los jugadores que tengo actualmente ya que ya se sabe, que si dicen algo malo, les cortas la cabeza y no juegan, jeje. Digo que lo he conseguido porque siempre me baso en aquellos jugadores que por x circunstancias ya no siguen conmigo. Con absolutamente todos ellos sigo teniendo una gran relación y, por desgracia para mi, ya son bastantes en estos diez años los que han pasado por el equipo. Mis ex-jugadores me siguen llamando, enviándome mensajes, etc, y siempre de manera muy cariñosa y afectiva. No tendrían porque hacerlo de ningún modo, pero eso significa que en algo les marqué. Y eso me gusta. Lamentablemente no puedo negar que echo de menos a todos mis ex-jugadores, demasiado.


Aquellos maravillosos años.


  Antonio Moya siempre fue mi ojito derecho, no voy a disimularlo. Nunca tuve ninguna distinción especial hacía él que no tuviese también con los demás jugadores. Eso nunca me lo permitiría. Ni siquiera él diría que era mi favorito. Simplemente es que yo de pequeño era como él en muchos aspectos y eso me hacía regresar al pasado y me hacía tremendamente feliz. Esto era así tanto a nivel personal como deportivo, ya que como así se ha confirmado a lo largo de los años, su juego es casi calcado al mío, jeje. Antonio al principio era un llorón y su acento era medio "agitanado". Apenas tenía nueve años cuando se sumó a nuestro equipo. Era un chico muy divertido pero muy sensible a la vez. Activo y listo, muy listo. Recuerdo como si fuera ayer, el primer viernes de aquella temporada juntos (2002-03). Apenas era el quinto entrenamiento y tocaba nadar, jeje. Yo tenía tres calles. Una para los rápidos. Otra para los lentos (cuando digo rápidos y lentos, lo digo de verdad. Eran como dos grupos de jugadores totalmente opuestos entre ellos), y otra para los que no eran ni una cosa ni otra, así que eligieron no nadar nada, es decir, ser porteros). Antonio me preguntó si podía hablar conmigo y me dijo "Rubén, mi padre me ha dicho que me pongas en la calle lenta porque en la rápida me canso mucho y no puedo respirar bien". Yo con mi sutileza habitual le dije cariñosamente "¡Déjate de hostias y a la rápida!". Después de eso, Antonio probó la táctica del lloro tipo cataratas del Niágara con las cuales imagino que pretendía conquistarme a la que yo, ya consternado de tanta ternura infantil, le solté un tierno "¡Y ahora vas a ir el primero y pobre como te adelante Simón! (el máquina del equipo)". Dicho y hecho. Ese día me gané a Antonio y él ya me conquistó a mi para siempre.
Antonio es un ganador con una ambición por mejorar cada día fuera de lo común. Jugador con un desparpajo y una alegría contagiosa. Para desgracia para nosotros y para mi en particular, Antonio tuvo que regresar a Málaga (origen de su familia) hace ya más de cuatro años por motivos familiares. La parte positiva es que sigue jugando a día de hoy con el Waterpolo Málaga.

  Con Simón Bueno encontré nada más empezar al lider que necesitaba el equipo. Aparte de ser el mejor en aquellos momentos representaba (y así hasta el último de sus dís con nosotros) el estereotipo del jugador perfecto. Perfecto en todos los sentidos. Trabajador, educado, disciplinado, honesto, humilde, etc. Creo y estoy seguro de ello que es el jugador que menos broncas le he podido echar en mi vida. Dos o tres como mucho. No recuerdo ver fallar a Simón en ningún partido. Además se reconvirtió a si mismo pasando de ser un 4/5 con un chut tremendo a un defensor de boya magistral. Tenerlo a él me permitía hacer un juego muy rápido y sin fisuras. No puedo negar que le pongo como ejemplo de buen jugador tanto a mis chicos del B como a los del C. En mi opinión a Simón para haber sido la "leche" como jugador sólo le faltó un poco más de cuerpo y envergadura y que no le gustase tantísimo estudiar (al menos será un gran doctor, jeje). Simón por desgracia al empezar la universidad se marchó a vivir a Castellón y eso no le permitía compaginar como a él le hubiese gustado el waterpolo de nivel y los estudios. Aún así cuando sus obligaciones académicas se lo permiten, se permite el lujo de seguir haciendo su deporte en el Waterpolo Castelló.

En blanco y negro la foto impacta más, jeje. Ojo al número 12 de la foto de arriba, jaja.


  Con Antonio sigo hablando cada mes por teléfono y disfruto mucho con nuestras conversaciones y cotilleos del waterpolo. Con Simón lo hago a través sobre todo del "fbuk", en el cual descubrí el otro día que también tiene un blog y, cual fue mi sorpresa  cuando leí esto


Me hizo mucha gracia porque en esa entrada que me dedica, valora mi aspecto humano y que en algún momento de su vida, fui importante para él. ¡Muchas gracias, Simón! En dicha entrada según él, descubre mi "gran" secreto, jeje.

  Un buen amigo mío chileno con el que coincidí en mi segundo año en Poble Nou (Beto), poco antes de marcharse de vuelta a Chile, me dijo "¿Sabes lo que me gusta de ti? Que todos tus amigos son muy buenas personas. Y eso Rubén, habla muy bien de ti".

  Más allá de los resultados o de los logros que se puedan llegar a conseguir, que te hagan saber que has significado algo especial en la vida de tus jugadores, no tiene precio.
  Gracias a jugadores como Antonio y Simón, aún me sigo dedicando a este deporte tan duro pero maravilloso a la vez, llamado waterpolo. ¡Sois grandes chicos!

Pd I; Con Simón, Antonio y una decena más de jugadores tuve el honor de entrenarles desde bien pequeñitos y además, de poder jugar con ellos en mi último año como jugador. Y señores, fue un auténtico placer.

Pd II; A lo largo de mi vida he tenido bastantes entrenadores, algunos incluso muy buenos. De todos ellos me quedo sin discusión con Tomás y Suso. Ellos siempre se preocuparon por lo que verdaderamente importa, la persona.  

Pd III; La máxima exigencia a nivel deportivo es la clave para llegar al éxito. Sin embargo ese aspecto nunca debe estar reñido con las buenas formas y la humanidad.

lunes, 9 de enero de 2012

Mi hijo.

  Hugo es un crack. Sencillamente, es el mejor con diferencia. Y lo es porque su mayor cualidad es que es muy buena persona. Siempre que le observo cuando juega, cuando duerme o cuando come, intento encontrar algo de mi infancia en él. Pero no hay comparación alguna. Hugo es mucho más inteligente que yo, más simpático, más guapo y sobre todo, mucho más alto de lo que era yo cuando tenía su edad, jeje. Es lo que tiene parecerse tanto a su madre, que sólo pueden salir cosas buenas.

  No es mi intención hacer una entrada de mi campeón, ya que de hacerla necesitaria como mínimo dos años sin parar de escribir lo grande que es, sino porque hay una cosa que me encanta de él y no es otra que afrontar todo lo que le rodea con una alegría innata. Todo le parece maravilloso y siempre lo acompaña con una gran sonrisa en su rostro. De hecho, en ese aspecto intento aprender cada día de él.
Lo mejor de todo es que eso que me intenta enseñar Hugo, lo muestra a primera hora de la mañana al entrar al colegio. Hugo entra y sale del colegio a lo Usain Bolt y, siempre con una alegría inmensa. Cierto que este hecho al salir del cole es lo más normal (yo también lo hacía al igual que la mayoría de los niños), pero que lo haga al entrar a clase, jaja. ¡Me encanta! Así de esta manera yo también empiezo cada día con una sonrisa en mi cara gracias a él. ¡Gracias, campeón!

  Lo que quiero transmitir con esta pequeña entrada es que hagas lo que hagas en la vida, siempre has de hacerlo con la máxima ilusión y alegría. Sólo con una pequeña sonrisa se puede llegar a conseguir grandes logros. No existen los momentos malos, sólo aquellos que ahora son más duros y complicados que antes, nada más. Y lo mejor de todo es que ver a alguien sonreír, por el motivo que sea, da vida, mucha vida.

  ¡Te quiero mucho, Hugo, muchísimo!

Pd; Una de mis labores para con mi pequeño, será que mantenga e incremente esa ilusión día a día para el completo bienestar suyo. De sobras es conocido que lamentablemente, a la par que uno va creciendo, va perdiendo ese niño interior que todos llevamos dentro y poco a poco nos vamos aburguesando en una vida menos feliz.

lunes, 28 de noviembre de 2011

Adivinanza.

  Una entrada algo diferente a lo habitual pero que en el viaje en bus de vuelta del CNB, no dejaba de repetirse en mi cabeza. Es una adivinanza...¿me ayudas?                               
                                             Vence al tigre y al león,
                                             vence al toro más bravío.
                                             Vence a señores y reyes,
                                             y a todos deja vencidos.
Pd; Ahora de waterpolo. Este sábado partidazo en St.Andreu. Penúltimo contra último. Espero que lo den por Teledeporte. Esperamos aprovechar la "racha" de los de la Pere Serrat para llevarnos los tres puntos para Valencia. Gran oportunidad para mis valientes. Y por otra parte, partizado también casi a la misma hora en Nazaret contra la Upna de Navarra. Tres puntos importantísimos para alejarnos de la zona de descenso. La victoria se antoja vital para los dos bandos. No tengo dudas de que mis chicos del B se llevarán la victoria.

miércoles, 23 de noviembre de 2011

Ivan "Ljubicic" Zipancic.



  Ivan, Ivan, Ivan... ¿Cuántas veces me has pedido tu entrada en este blog y yo te he dicho "aún no, aún no, todo a su tiempo"? jeje. Lo mejor de todo siempre ha sido tu mismo comentario a mi negativa momentánea, "vale, a mi aún no pero al Capo, sí, ¿verdad?", jaja.


¡Eres muy grande, Zipancic!


  Siempre mantengo que sólo escribo de algo o de alguien, cuando realmente me nace y siento en mi la obligación de hacerlo. Que conste en acta que tu petición siempre ha sido desde la broma y la gracia, aunque también he de citar que en varias ocasiones tu sugerencia ha venido acompañada de algunos (pocos) euros que han puesto en jaque mi fortaleza mental, especialmente en estos tiempos tan críticos en materia económica.

  Para una gran mayoría, no sabréis quien es este Ivan, pero para la otra gran mayoría, sólo oír el nombre de Zipancic, ya produce un sentimiento de amistad, bondad y todo lo bueno que a uno se le pudiera ocurrir. Conocer y ser amigo de Ivan, no tiene precio. Conocí a Ljubicic hará unos seis años, justo en el último año del profesionalismo verdadero del waterpolo en el Turia. Nunca supe como apareció por la piscina. Creo que necesitaba papeles y creía que se le iba a hacer un contrato de jugador, jeje. A Jané le debió caer en gracia y le permitía ser uno más entre nosotros. Enseguida cayó fenomenal al equipo, faltaría más. Por entonces, Zipancic, trabajaba como investigador de roedores (debió abrir en canal a unas cien mil ratas y ratones en unos cinco años) unas quince horas al día y cuando llegaba al entrenamiento estaba siempre roto. Roto pero nunca faltaba. Al año de su llegada por el barrio de Nazaret (nada que ver la palabra Nazaret con el barrio en si) se unió al proyecto ilusionante del Waterpolo Turia. Zipancic siempre ha destacado tanto en calidad deportiva; puntual, disciplinado, sacrificado, ganador y sobretodo, nunca se quejó de nada,como en la parte más importante de una persona, la humana. Fiel y leal a sus amigos, muy educado, honesto, sensato. etc. Como jugador nos ayudó considerablemente al ascenso del año pasado a la Segunda Nacional y a guiar a nuestras jóvenes promesas a una adaptación mejor en el primer equipo. Como persona ha ganado grandes amigos y estos sin duda, han ganado el premio gordo, ser compañeros del gran Zipancic.


Este es el famoso tomahawk de Zipancero.


  Quiero dar un ejemplo de lo buena persona que es Ivan. En el segundo año con nosotros ya en Segunda, yo tenía que elegir a mi tercer jugador extranjero entre él y el Capo. Los dos eran parte importante del grupo pero sólo podía jugar uno. Pues bien, Zipancic me resolvió el problema y cedió voluntariamente su plaza al Capo, y desde entonces, Capo e Ivan son inseparables. Cada vez que se ven, Ivan le espeta "Disculpas, he llegado sólo cinco minutos tarde" a lo que el Capo se muere de risa. (Id a la entrada del Capo para entender este comentario).

  Para mi, Ivan, es una persona magnífica, de la que me siento muy orgulloso de conocer. Es muy inteligente. Ya no solo porque hable castellano, montenegrino (es de ese país), inglés o italiano a la perfección. Tampoco porque aparte de haberse licenciado en biología, o haber trabajado cinco años en el laboratorio de investigación de la Ciudad de las Artes y Ciencias de Valencia, o estar trabajando actualmente como profe en una universidad valenciana, si no por el hecho de como vive la vida y lo mucho que la disfruta.


Pedazo equipo (El que sonrie vestido de naranja es el Capo, el que jugó por Ivan el año después y ya estaba ideando su plan para dejar fuera a su amigo, jeje. Ah, ¿qué tenias 8 años, Yago?jaja


  Actualmente, Zipancic, está muy ocupado preparando las clases para esos taiwaneses y japoneses adinerados, por lo que apenas aparece por la piscina. Es una pena porque el grupo sin él es menos grupo. Yo por mi parte, hecho de menos esas charlas al finalizar el entrenamiento, cuando le acercaba a su casa en coche. Con él siempre aprendía algo nuevo y eso me encantaba.

  El día de mañana (de hecho, ya lo hago), si algo valoraré de mi estancia de tantos años en el Turia y de Valencia, será la de haber conocido a tipos como Ivan y el Capo. Porque al fin y al cabo, el waterpolo sólo es un deporte donde unos días, la pelotita entra en una portería y otras veces en la otra (aunque ahora sólo entre en la nuestra).

  Lo dicho, Ivan, te lo mereces. Enjoy the life.

  ¡Siempre grande!

miércoles, 31 de agosto de 2011

Con cariño, dedicado a Emilio Vivallo.

  Hace ya más de dos años y sin saber de donde había salido, apareció por la piscina de Nazaret un intrépido en toda regla. Se acercó a mi y me dijo " Hola, soy Emilio Vivallo y desde ahora me voy a encargar del área informativa del club". Yo le contesté "de acuerdo pero..¿has visto algún partido alguna vez? jeje". Mi comentario simplemente era una frase hecha con el fin de romper la frialdad del momento, pero el intrépido me respondió con más gracia "No, en la vida. Es más, no se ni nadar casi. Pero no te preocupes, aprendo rápido". Dicho y hecho. Desde aquel día en el cual desconocía totalmente que era aquello del deporte donde evidentemente, los porteros tocan el suelo para saltar, Emilio se convirtió en uno de los mayores hinchas del equipo que he podido observar nunca. Un apasionado total del waterpolo pero siempre sin perder la compostura, y eso para un chileno como él, eso no es fácil.


Siempre con la sonrisa a cuestas. ¡Grande!


  Este año por circunstancias profesionales, Emilio no nos va a poder seguir y desgraciadamente para él y sobre todo para nosotros, no va a poder seguir haciéndonos la cobertura habitual. Una lástima en toda regla. Las crónicas de Emilio eran poesía pura y de lectura obligada para los amantes de la buena escritura.

  Te echaremos de menos, chileno, mucho. Nos has aportado grandes momentos, sobre todo a nivel personal ,donde desde el primer instante nos demostraste sinceridad, amistad y muy buen rollo. Sin duda, ya formas parte de nuestra bonita del Turia. Contigo llegamos a la División de Honor.

   ¡Gracias por todo!

  Con tu permiso, te dedico esta canción, la cual además me trae muy buenos recuerdos, ya que fue un mes espectacular para todo los españoles y donde el deporte fue en ese mes, el eje que movió a millones de personas en todo el mundo. Año 92. Increíble.



viernes, 19 de agosto de 2011

Resumen del Torneo de Italia.

  Lo prometido es deuda y aún siendo ya tarde a estas horas que os escribo, voy a intentar explicar lo mejor posible el torneo de Sicilia, Italia. O mejor dicho, el 11º Torneo Memorial 24 GIUGNO 2000. 

  Como diría mi hijo, Hugo, soy muy "sortudo". No sólo voy a poder disfrutar enormemente durante muchos días, de haber sido seleccionado como segundo entrenador de la selección española juvenil, sino que las dos veces que vamos a salir fuera del país a competir, va a ser (una ya ha sido) a sitios donde el waterpolo tiene el lugar que le corresponde, a Italia y a Croacia. ¡Me encanta!

  Antes de resumir el torneo en si, quiero destacar el enorme aspecto nostálgico y sentimental del origen del torneo. Adoro la historia y aunque muchas veces esta sea dolorosa para el recuerdo, es conveniente saber el porque de las cosas. Este Memorial ha cumplido este año su 11ª edición. Su origen data de un triste 24 de junio (giugno) del 2000 cuando cuatro jugadores de La Pozzillo (equipo local de la piscina donde se juega el Memorial) regresaban de jugar un partido de la ciudad de Bari. Ese partido fue su última contribución a este maravilloso mundo del waterpolo. En ese regreso a casa perdieron la vida en un fatal accidente de coche. A partir de ese fatídico suceso, cada año se celebra un Memorial de altísimo nivel en honor a Christian (número 6), Seba (núm.8), Piergiuseppe (núm.11) y Giuseppe (núm.12). Conocer esta historia junto a otras similares, me corrobora el lema que llevo por bandera "Carpe Diem", frase acuñada por el poeta romano Horacio. Esa frase la oí por primera vez en una de mis películas favoritas, El club de los poetas muertos protagonizada por el gran Robin Williams y que significa más o menos "vive cada momento de tu vida como si fuese el último". De hecho, la última vez que oí, o más bien, vi escrita esa frase, fue a uno de mis ex-jugadores, Antonio Moya, un crack en toda regla tanto a nivel deportivo como personal, el cual nada más enterarse que yo había sido seleccionado por la española, me envío un sms que ponía "Como me enseñaste en su día, disfruta cada segundo allí, Carpe diem, Rubén". Os prometo que me emocioné al recibir ese mensaje. Como he comentado millones de veces, a mi el aspecto deportivo me preocupa más bien lo justo, lo que realmente me interesa y creo que es vital en la vida, es poder aportar a los chavales unos valores y una visión de la vida que a veces ellos no pueden ver o no quieren ver. Conceptos que quizás algún día les pueda llevar a una vida más armoniosa y conceptual, alejada del materialismo de hoy en día. De hecho, muchas veces son ellos los que me aportan a mi conceptos muy valiosos para mi formación como persona. Y en esos valores o conceptos que intento transmitir es el de vivir al máximo sin hacer daño a nadie, porque como diría el malogrado Andrés Montes "La vida puede ser maravillosa" y al fin y al cabo, que es esta sino dos días que pasan volando sin darte apenas cuenta. Hay que disfrutar cada segundo de nuestras vidas porque pueden ser los últimos. No sabemos que puede pasarnos mañana y el ejemplo de esos cuatro cracks del equipo italiano de La Pozzilio es un claro ejemplo.

  En honor a esos cuatro jugadores, aparte de los habituales premios por la clasificación final y mejor jugador y portero, se dan cuatro premios elegidos por los familiares de las victimas, acorde a los números que llevaban cuando jugaban. Es un detalle espectacular.

¡Soy feliz!

  Respecto al torneo, ya sabéis la clasificación final. El mejor jugador del Memorial fue para el montenegrino Subotic, con total reconocimiento. El mejor portero y también sin discusión, fue para el croata Marcelk. Buenísimo.

  Os detallo lo que me pareció cada equipo en unas pocas líneas. Son impresiones mías, totalmente subjetivas.

  Croacia. El mejor equipo de largo. Aunque perdió el primer día con Italia de uno y empató con Serbia el segundo partido, demostró que es un candidato, y creo que el que más, para ganar el Campeonato de Europa, que, si además este es en su país....bufff. No me gustaría tener que enfrentarme a ellos antes de la final. Su juego fácil, sin complicaciones. Defensa a muerte en press y cuando no podían con los boyas, en zona impresionante. Jugadores muy grandes con unos fundamentos técnicos exquisitos. Su portero bestial. En la final con Montenegro defiende el hombre de menos de película. Les hacen 0 de 12 superioridades. A destacar aparte de su portero y su bloque, su número 9, Goreta, un animal de la Guerra de los Cien Años. ¡Vaya tío!. "Que hay que defender a la boya, pues saco a ocho metros al marcador. Que tengo que entrar de boya, pues entro y nadie me para. Que hay que salir a la contra, pues me apunto. Que me toca lanzar bombas de siete metros, pues claro". Una pasada.

  Montenegro. Su mayor virtud, bueno, tres; su portero, Andric, descarado y amante de sacar de las casillas al rival (como han de ser los porteros. Que te la paro, pues te guiño el ojo, te lanzo un beso y te pongo de tal manera nervioso, que el próximo chut lo vas a tirar a Pernambuco). Su segunda virtud, Subotic, el alma mater del equipo. En los momentos claves de partido se pone igual de nervioso que Iniesta ante Casillas. Espectacular con balón y sin balón. Durante los partidos de Montenegro, excepto la final y contra nosotros, yo pasaba del partido y me fijaba los 32 minutos en observar y aplaudir lo que hacía. Increíble. No es un jugador espectacular ni tiene como arma un chut poderoso. Ni siquiera posee un cuerpo enorme, más bien al contrario, pero es técnicamente perfecto en ataque como en defensa, sobrio en todas sus facetas y con un lanzamiento más preciso que un reloj suizo. Capaz de meter siete goles seguidos, repito, seguidos a Grecia, como bloquear hasta cinco lanzamientos seguidos de los jugadores serbios en la semifinal.

  Italia. ¡Qué ritmo! Espectacular. Van con dos marchas más que todos los rivales. Físicamente a excepción de un par, muy justitos, pero eléctricos y rápidos un rato. Gran equipo pero tengo serias dudas sobre que harán en el Europeo. Han tenido suerte con su grupo en Rijeka y se lo jugarán como todos, en la ruleta de cuartos. Me encantó el 4 y el 9. El primero, de profesión, lanza-misiles, y el segundo, un ladrón de guante blanco. ¡Qué manera de robar balones!. Si es que con esa carita de ángel que tenía, engañaba lo que no está escrito.

  Serbia. ¡Qué decepción! Que manera de tocarse el "troncho" durante todo el torneo. Me niego a creer que ese sea su nivel real. Y eso que quedó cuarta del mismo. A mi entender rotaron muchísimo durante todo el Memorial y, su mejor jugador, la bestia Mandic, creo que vino sólo a comer pizzas y helados. Será un rival muy duro durante el Europeo. Una de las favoritas.

  Grecia. Un equipazo en toda regla. No estuvieron nada finos pero cuando se pongan a engrasar la máquina..¡peligro!. Buenos en todas las líneas pero aún así, lo juegan todo para su Schortsanitis particular (recordad, el pivot de raza negra descomunal que juega con Grecia al baloncesto). Este no es muy alto y va de boya, se llama Manoli Solanakis, el número 12. Imparable al press y en la zona. Tuvieron que venir tres patrullas de S.W.A.T´s para pararle. Es más, en hombre de más acababa él las jugadas por cinco o abriéndose por el palo.

  U.S.A. Estos disfrutaron de lo lindo. Sobre todo su mejor jugador, con un apellido tan raro que ni me acuerdo. Es un jugador peculiar, de hecho, más que un jugador de waterpolo, parece ser un granjero de Pensilvania de la Comunidad Amish (famosos por la película de Harrisson Ford, Único Testigo). Eso si, en el agua una pasada. Rápido y técnico como pocos. Muy bueno.

  Francia. Su mayor virtud es la coordinación que tienen cantando todos juntos la Marsellesa, jejej. Es broma. Su portero me gustó y su boya de raza negra, Sterlink, tremendamente duro.

 
   Lo dicho, disfruté mucho y aprendí muchas cosas. De los italianos, como ir a a robar el balón y la intensidad defensiva. De los tres equipos balcánicos, como no hacer nada brillante pero hacerlo todo perfecto. Vi todos los partidos del Memorial, todos. En total, 24 partidos y la gran mayoría de altísimo nivel. Y aún me queda Rijeka.

  Como curiosidades; la excelente organización durante todo el torneo. La piscina muy antigua, demasiado incluso, pero con un toque romántico que me fascinó. Aparte no faltó nada. La LEN mima ese torneo con cariño. Por poner un ejemplo sólo; durante cada partido había dos personas encargadas de vigilar que los tiempos muertos se pitasen sin perdida de tiempo. Por ello había un encargado de cada entrenador para ver cuando este pedía el tiempo. Pues bien, aluciné con uno de ellos. ¡Qué profesional! Estaba los 32 minutos de partido mirando única y exclusivamente al entrenador que le tocaba vigilar. No quitó la mirada ni un solo segundo. Daba igual si había gol, tangana o lo que fuese. Él a lo suyo. Un crack. Pero aún había un tipo mucho más crack. De hecho, no creo que exista alguien en el mundo más profesional que el para nosotros (el cuerpo técnico español) Steven Seagal italiano. Un poco más bajito, más viejo y con el pelo blanco, jeje. El Memorial iba al ritmo que él marcaba. Todo lo llevaba controlado y encima era un cachondo de la ostra. A cada gol de cada partido y hubieron bastantes, lo cantaba en ingles e italiano. Y siempre a pie de piscina y sin camiseta, jaja.

  Por cierto, buenísimo el Granite. A mitad entre el helado y el granizado. Me lo pedí de fresa, adornado con muchísima nata y un brioche (o sea, un bollo gordo) enorme. ¡Tengo que volver a esa heladería!

  Gran ambiente de trabajo entre todos los componentes. Así, trabajar, es un placer. De mister, Emilio. Félix de delegado. Marta de médico y Ricardo de fisio. Gracias a todos.

  Nuestros jugadores; los mejores. Buenos jugando , muy buenos. Y como personas, espectaculares. Gracias chicos.

Pd; Sicilia...sur de Italia...sólo me faltó una cosa para que el viaje fuese insuperable. Y no fue otra cosa que no escuchar mientras caminaba por sus viejas calles el .........  http://www.youtube.com/watch?v=Sdby1_ismCg  Se me pone la piel de gallina cada vez que la escucho.

Pd II; ¡Ánimo papá!. Le vas a noquear por K.O. técnico. ¡¡Un beso enorme!!






sábado, 23 de julio de 2011

Convocatoria selección Juvenil.

  Nada más llegar de Almería el jueves por la tarde, me fui inmediatamente a una reunión de trabajo para intentar cerrar lo que queda de temporada y aclarar lo que nos espera para el inicio de la siguiente. Y ayer a primera hora otra vez de viaje a Albinyana (Tarragona) pero a pasar un maravilloso día con mi mujer. Hoy de vuelta y mañana a Lanzarote a ver a mi gran amigo, Mefroto. Y que conste que en todos los viajes viajo con mi familia, porque si hay algo importante en la vida, es la familia. Volveremos el 28 y a partir de ahí a centrarme exclusivamente en mi nuevo cometido, como segundo entrenador o coach assistant (jeje) de la selección española juvenil (año 94) de cara al Europeo de Rijeka, Croacia, del 11 al 18 de septiembre.

  No sé cuando podré, porque voy muy mal de tiempo y del poco que dispongo hasta el 1 de agosto (fecha para incorporarme al CAR de Sant Cugat), lo voy a disfrutar con mi familia, pero os aseguro que os hablaré sin falta de lo acontecido durante el Campeonato de España Infantil y de lo que pienso del mismo. También os iré informando de las altas y novedades del Waterpolo Turia (os avanzo que por consideración y respeto al blog oficial del club, siempre espero que sea en ese lugar donde se de las primicias de altas/bajas y/o noticias importantes).

  Antes quería hacer un pequeño inciso sobre mi primera convocatoria con el combinado nacional, en este caso, de categoría juvenil. Nunca pude cumplir mi sueño de hacerlo como jugador (aunque creo ciegamente que alguna oportunidad debería haber tenido), pero ahora tengo la enorme fortuna de poder vivirlo como entrenador. Como segundo, si, pero como entrenador, jeje. Voy a dejarme la vida como si esta vez fuese a ser la única convocatoria en mi vida. Voy a aprender y a disfrutar. Y sobre todo, a aportar lo máximo al grupo para volver con el mayor de los botines posibles, una medalla.

  Quiero agradecer al cuerpo técnico de la selección absoluta, en especial a Rafa Aguilar, la oportunidad que me están dando. También a Gaspar, por supuesto. A mi club, al Waterpolo Turia, y en especial a mis jugadores y a mi presi, Ignacio, porque sin su enorme y brillante trabajo, yo nunca hubiese tenido esta oportunidad. Y sobre todo, a mi familia, en especial a mi mujer, Tania. Sin duda y siempre lo diré, es el faro que guía mi destino.

  Espero no defraudaros a ninguno.

Pd; Mi primera convocatoria, para mi baúl de los sueños.

http://www.rfen.es/publicacion/userfiles/ENTRENAMIENTOS%20WATERPOLO%20JUVENIL%20Ago2011.pdf


Pd II; Tomás, te contesto por aquí ya que me da el blog, como siempre problemas, jejej. Muchas gracias y tienes toda la razón, me voy, bueno, nos vamos haciendo mayores y te aseguro que eso no me gusta en absoluto. Ahora no pero en un futuro esa invitación a Venezuela, dala por hecha, claro que si. Disfruta del verano a lo grande (en ti eso significa tranquilidad, jeje) con la familia. Un abrazo enorme y besetes de los futuros cuatro a los cuatro.