martes, 12 de junio de 2012

Se cierra la puerta del Turia. Se abre un nuevo reto.

  Según los cálculos de Eratóstenes, el 12 de junio del 1184 a.C.  finaliza la guerra de Troya (los aqueos saquean y destruyen la ciudad de Troya). A mi como gran aficionado a la historia me encantan las efemérides. Eso sí, mi memoria es tan limitada que me acuerdo de muy pocas, jeje. Esta anécdota es por empezar diferente la entrada.

  El club me ha comunicado que no cuentan conmigo para la temporada venidera. Decisión por otra parte tomada desde hace tiempo por ellos pero que nunca me habían comentado ni por asomo, ni me lo habían dejado caer. Más bien lo contrario donde siempre me decían que me consideraban todos, imprescindible para el devenir del proyecto.

  Hace unos días, escribía en una entrada del anónimo que contaba todos los rumores del mundo del waterpolo en el Twitter. Me parece una bonita manera de vender el producto siempre y cuando esos rumores sean ciertos  y no falsos y/o fuera de lugar, y como nada más acabar la reunión que tenían conmigo, la directiva también había convocado a todos los chavales de los tres equipos (A, B y C), para darles la nueva, antes de que esos fieras (seguro que ya llego tarde, jeje) vayan soltando la noticia por las redes sociales, prefiero ser yo quien de la misma, que al fin y al cabo, esto sólo me pertenece a mi y así no habrá ningún rumor, si no certeza. Es más, cuando inicié este blog, tuve claro desde el primer momento que lo utilizaría para contar todo lo que sucediera en el mundo del waterpolo, y que si era capaz de poner las noticias más positivas y bonitas, también debería poner las menos maravillosas. Y creo que en esta temporada estas últimas han sido las de mayor protagonismo.

  Durante toda esta temporada donde los enanos iban creciendo semana tras semana, muchísima gente me decía y me preguntaba qué cómo era posible aguantar en esa situación. Otros muchos me decían que lo dejara porque no se merecían ni un segundo más de mi tiempo. Siempre mantuve un tono muy positivo. La vida es siempre maravillosa y hay que disfrutarla al máximo. Estas barreras que nos pone la vida de vez en cuando están ahí por y para algo.

  Como he comentado, este año ha sido muy duro a todos los niveles, especialmente crítico ha sido ver sufrir a mis jugadores. Partidos como el de St. Andreu, donde sólo puede convocar a siete jugadores, más vale no recordarlos nunca más.

  A partir del pasado mes de febrero, me llegaron dos ofertas (que por respeto a quienes me la hicieron, no voy a nombrar) para la temporada siguiente. A los dos clubes, a los que les estoy muy agradecido por el ofrecimiento, les dije lo mismo, y esto no era otra cosa que esperar a que hablara primero con mi club, ya que como he dicho siempre, mi primera y casi única opción era seguir en el Turia. Pero evidentemente, tanta espera, agota y desaparece. Normal. Lo siento.

  ¿Qué si de mi hubiese dependido, hubiese seguido en el Turia? Es lo que me hubiese gustado, la verdad.

  Mi maestro (Tomás) me dijo un día que nunca me aburguesara en nada y sigo su consejo al pie de la letra. Que no le hiciera la pelota a nadie para garantizarme mi puesto de trabajo y evidentemente le volví a hacer caso. A mi lo que realmente me mueve es la pasión por este deporte y el amor por tener a unos jugadores excepcionales. Este deporte es ilusión y entrega por igual. Si no sientes pasión e ilusión por lo que haces y por donde estás, nunca se la podrás inculcar a tus chavales. Por eso una de mis máximas es darlo todo en cada entrenamiento y no guardarnos nada para el mañana porque a lo mejor este no llega nunca.

  No sé que me deparará el futuro (deportivo), la verdad pero me preocupa. Lo que si sé es que decirle a alguien a finales de temporada sin tiempo a moverse, con la "cantidad" de equipos que hay en este mundo del waterpolo "es de traca y mocador". Y a mi que siempre me ha gustado contactar con futuribles jugadores para nuestro equipo ya en los meses de enero y febrero, porque sé que este mundo es tan limitado y difícil, y más en estos tiempos de crisis.  (Ojalá me hubiesen dicho esto mismo hace varios meses o semanas para así poder encontrar otro proyecto ilusionante y poder planificar una nueva temporada con tiempo y más, teniendo una mujer bellísima y dos pequeños aún más guapos. El waterpolo no es el fútbol y moverse con familia es muy complicado y Valencia, cuna de la orchata y la naranja, si lo será, pero del waterpolo, me parece que no).

  He puesto en este proyecto lo mejor de mi vida. Lo empecé ya hace diez años cuando cogí a los Nando, Yago, Millán, Borja, Raúl, Antonio, etc, con apenas ocho, nueve y diez años. Con el nacimiento del Waterpolo Turia hace cinco años (sucesión con todos los derechos y obligaciones del Waterpolo Valencia, se cristalizó el proyecto definitivo. Sólo los que estuvimos ahí sabemos a ciencia cierta lo que nos ha costado llegar hasta ahí (esta última parte no cuenta, jeje).

  Han sido unos años maravillosos. Únicos. Irrepetibles. He tenido la suerte de encontrarme a unos chicos espectaculares por el camino. He disfrutado al máximo de ellos y de todos y cada uno de ellos, me voy a llevar lo mejor. ¿Cuántas veces os he cogido individualmente a cada uno y os he dado la "charla"? Esos momentos los adoraba, sólo el jugador y yo. ¿Lo mejor de todo? Que esos años por desgracia no van a volver, y es eso lo que le da tanto valor.

  Chicos, el Waterpolo Turia sois vosotros, los únicos que dais sentido al proyecto.

  ¡Hasta siempre, chavales! Os llevaré siempre en mi corazón. ¡Os quiero!

  Rubén D. Rodríguez (jaja)

Pd; Para mis fans del blog (ya, ya, me he pasado, jeje), os informo que seguiré escribiendo sobre nuestro deporte. De hecho, voy a volver a colaborar de nuevo con la revista AETN. Un placer.




 
 

 

jueves, 12 de abril de 2012

Se ofrece "trabajo" temporal para el domingo.

  Debido a la gran falta de efectivos para el partido de este domingo ante la Barceloneta, el C.D.Waterpolo Turia busca encarecidamente "temporeros" para el partido de este fin de semana. Sólo tengo disponibles cinco jugadores del primer equipo y dos del B que el día antes (sábado) viajarán a Navarra para jugar contra la Upna, y si no me equivoco, se "comerán" más de doce horas en coche, además del partido en si. La normativa me impide convocar a más del B. Y el resto de la escuela no llega aún a los doce años, lamentablemente. De momento con siete hacemos un equipo pero cualquier ayuda sería muy generosa, por si a los de blanco les da por el "villarato" y nos excluyen a alguno/s.

Ahí va la oferta.

Nombre de la empresa: C.D.Waterpolo Turia.
Puesto vacante: Jugador de waterpolo o similar. Se convalida monitores y socorristas acuáticos.
Categoría: A elegir. Puedes ser portero, boya, extremo o running back.
Nivel: División de Honor masculina de waterpolo.
Número de vacantes: 6.
Estudios mínimos: Preescolar pero sin haber repetido ningún curso a este nivel.
Experiencia mínima en el waterpolo: Diez minutos.
Tipo de contrato: - Temporal. Domingo de 11.59h a 12.45h.
                           - Excelente clima laboral e inmejorable grupo humano.
Salario: Mucho amor e invitación a comer en casa del mister (yo) + el plato fuerte de dar la papilla de frutas a mi pequeña. Sólo tarda 55 minutos en comérsela. Un lujo.

Otros aspectos: Poder jugar contra el mejor equipo español (la Barceloneta) de los últimos años a nivel nacional en todos los deportes. Además, de poder comprobar de primera mano cuantos callos y juanetes tienen todos y cada uno de sus jugadores, al estar nadando todas las jugadas detrás de ellos. Y...ojo...si te fascina la experiencia te puedo ofrecer cinco partidos más hasta finalizar la liga. Nadie te va a dar más por menos.

A esta oferta excepcional le debemos añadir también la opción de jugar en nuestro B en Navarra. Ahí sólo habrá 3/4 plazas libres. No más.

¡Corre, no pierdas tiempo!

Enviad los C.V. a este blog, por favor.                     

jueves, 22 de marzo de 2012

"Doctor" Ausina y "Jimmy" Plaza. Dos números unos.

  No puedo negar que me produce gran placer y alegría poder escribir de estos grandes cracks. No obstante aún me da mucho más placer poder verles y entrenarles cada día...bueno...para ti Raúl, el placer se reduce a cuando acabas esos interminables exámenes de quince horas y te pasas a hacernos la visita semanal, jaja. ¿Pero de verdad te crees que me creo esa excusa? jaja. ¡ Grande, Jimmy!

  Ausina (la profesionalidad personificada) y Plaza (la clase) son dos de los cinco chavales del año 91 que tantas cosas buenas nos han dado estos últimos años, al Waterpolo Turia. Han sido junto a Millán (la templanza), Borja (la inteligencia) y Miki (la electricidad), la clave para dar un salto cualitativo a nivel de club. Y con ellos, los resultados llegaron muy pronto. Ausina y Plaza son para mi algo muy especial. Primero, porque desde muy pequeñitos he tenido la oportunidad de entrenarles y compartir momentos muy bonitos con ellos. Segundo, porque desde ese primer instante han sido las dos piezas más importantes (por su peso en el equipo) para conseguir todo lo que ha conseguido este hermoso club. Y tercero y para mi lo más importante, por tratarse de dos personas bellísimas por dentro (por fuera, mejor prefiero no decir nada, jeje) que hacen mucho porque el equipo esté muy unido. Cada uno a su estilo pero muy importante para todos. Son dos "tios" que sólo suman y eso se agradece muchísimo.

  Otra gran virtud que tienen a efectos de un entrenador, es su gran predisposición a que el tiempo que dura el entrenamiento sea lo más agradable posible y, para ello, lo demuestran cada día con una enorme sonrisa al llegar al mismo. Cierto es que cada jugador es como es, con su forma de ser, de estar y expresarse, y que eso enriquece mucho a la labor del entrenador para aprender cada día y poder así tratar a cada uno de una forma más especial, pero a mi este tipo de jugadores me encantan. Haya lo que haya en el día, por muy duro que sea, ellos te miran y sonrien. Vamos, que se lo pasan en grande y eso, señores, ayuda a mejorar y a conseguir grandes cosas. Y como digo siempre a mis jugadores, una sonrisa da vida y eso da alegría y contagía al grupo. A mi al menos, ya me empieza a cansar de esos tipos de jugadores "bipolares" que nunca sabes de que pie se han levantado y que para cualquier entrenador son muy pesados. Que conste que si hubiese ahora mismo una inspección de sanidad, no encontrarían a ningún "bipolar" en nuestro club, jeje.

  El "Doctor" y "Jimmy" son dos tipos muy educados, listos, inteligentes y muy disciplinados. hay que añadir otra virtud de Ausina, que no de Plaza, y es que es muy puntual y eso es otra virtud grande en una persona. Ya, ya, Jimmy, que la culpa lo tiene tu profe y su interminable examen, ya.


El "Doctor" en una de sus incursiones a la selva africana.


  Con el "Doctor" nunca he tenido ninguna queja. Es casi perfecto. Creo que sólo le falta saber jugar un poquito mejor al fútbol y conseguir (ya está difícil, Ausina) un carácter mucho más ganador para con esta última virtud, llegar a ser un porterazo en toda regla. El "Doctor" es el jugador (portero en este caso) perfecto para cualquiera. Da igual lo que haya que entrenar, que él se va a dejar la vida sin poner ninguna excusa. De hecho, hasta ya nos ayuda como jugador en los partidos y si no es por Mike, que no le quiso pasar la pelota, hasta hubiese metido ya un gol más que Xenxu en la liga, jeje. Ausina es muy grande y gracias a él, como parte importantísima del equipo, se ha conseguido ir a muchos campeonatos de España en categorías, se ha ganado la liga de Segunda y se ha quedado subcampeón de Primera. además, después de quedarse por dos veces a las puertas de la selección definitiva juvenil para los Campeonatos de Europa de waterpolo, este verano tuvo su premio acudiendo a la Universiada. ¡Ya te lo merecías mucho antes, campeón!
Si Ausina realmente lo quisiera y creyera más en si mismo, dentro de un tiempo podría llegarle la oportunidad de la absoluta. Yo confio a muerte en él. Ausina es un crack, sin duda. Ah, y es de Alboraya (ciudad orchatera por naturaleza).

Este es mi Raúl. Exhausto después de uno de sus múltiples exámenes de quince horas.

  "Jimmy", "Jimmy", "Jimmy", tan contento contigo a la vez que cabreado (sólo un poquito, jeje). Raúl no es de Alboraya pero tiene cuatro hermanos y sobrevivir a eso hoy en día, ya es un gran triunfo. Raúl siempre fue nuestro pilar ofensivo en su posición de boya. Le llegó a meter hasta 7 goles al Sabadell de Carrillo en un Campeonato de España (ah, empatamos a 8, por si alguien piensa que nos ganaron). Pero fue el pilar ya no por sus múltiples goles (los gastastes demasiado pronto, los goles) o por las muchas exclusiones, si no por como hipotecaba la defensa rival y el tremendo espacio que daba a nuestros lanzadores exteriores. Estoy cabreado con él porque "Jimmy" nunca ha podido derribar a su muro particular del sacrificio. Él siempre ha entrenado muy duro pero no ha "querido" dar el salto cualitativo que superan los grandes jugadores de cualquier deporte. Él y yo sabemos que tengo razón en este tema, y que de haberlo derribado, hoy Raúl sería un pedazo de jugador. Sus obligaciones universitarias tampoc están ayudando mucho estos dós últimos años, pero aún así, él sabe que le necesitamos en el equipo por todo lo que aporta.

  Disfruto mucho con ellos. Me gusta mucho como jugadores pero especialmente como personas. Me rio mucho con ellos y su sonrisa diaria (bi-semanal en el caso de Raúl) me dan fuerza y motivación para regresar el día siguiente al entrenamiento. Ellos son de esa clase de personas que son muy agradecidas y te lo demuestran siempre que pueden. He

  Ojalá pudiese volver unos años atrás para volver a disfrutar de ellos cuando eran muy pequeñitos, ojalá. Como no va a ser posible eso, los disfruto cada día (ya me gustaría "Jimmy") a muerte.

  Ya lo he dicho varias veces....gracias a jugadores como ellos, yo soy entrenador de waterpolo.

  ¡Gracias, chicos! De uno que os quiere mucho.

Pd; Este sábado quinto viaje consecutivo fuera de Valencia. Esta vez al "condado" de Moscardó. El objetivo los tres puntos y darle un abrazo enorme a un tipo fenomenal, como Simón Zapatel. Si no fuera por su gran (literal) cabecita loca, Simón sería un superclase. Eso sí, es un buen jugador y una mejor persona.

 

viernes, 13 de enero de 2012

Antonio Moya y Simón Bueno. Dos fuera de serie.

    Desde que empecé a entrenar hace ya diez años en Valencia (primero con el Aguas, pasando por el Maybe hasta llegar al Turia) cogiendo a un grupo maravilloso de benjamines de ocho y nueve años, lo primero que tuve claro es que mi mayor responsabilidad era formarlos como personas e intentar transmitirles una serie de valores que seguramente les serviría en un futuro. O al menos esa era mi intención. El aspecto deportivo aunque siempre importante tenía que estar en un segundo plano. Sabia que si el primero funcionaba, el segundo sería fácil de conseguir. Soñaba que cuando ellos se hicieran grandes, independientes y sobre todo, ya no jugaran a waterpolo o no estuviesen en mi equipo, alguna vez se acordasen de mi y ojalá fuese por algo bueno. Que sintiesen que les aporté algo positivo a sus vidas a nivel humano. Este aspecto es el que he tenido muy claro toda mi vida como entrenador, especialmente cuando tienes delante a niños tan jóvenes que te dan absolutamente todo y no se guardan nada para ellos. Así que en estos diez años llevando y dirigiendo equipos en Valencia lo único que de verdad me ha importado es la persona que se encuentra debajo del jugador. Y sinceramente, creo que lo he conseguido. Nunca hablo de los jugadores que tengo actualmente ya que ya se sabe, que si dicen algo malo, les cortas la cabeza y no juegan, jeje. Digo que lo he conseguido porque siempre me baso en aquellos jugadores que por x circunstancias ya no siguen conmigo. Con absolutamente todos ellos sigo teniendo una gran relación y, por desgracia para mi, ya son bastantes en estos diez años los que han pasado por el equipo. Mis ex-jugadores me siguen llamando, enviándome mensajes, etc, y siempre de manera muy cariñosa y afectiva. No tendrían porque hacerlo de ningún modo, pero eso significa que en algo les marqué. Y eso me gusta. Lamentablemente no puedo negar que echo de menos a todos mis ex-jugadores, demasiado.


Aquellos maravillosos años.


  Antonio Moya siempre fue mi ojito derecho, no voy a disimularlo. Nunca tuve ninguna distinción especial hacía él que no tuviese también con los demás jugadores. Eso nunca me lo permitiría. Ni siquiera él diría que era mi favorito. Simplemente es que yo de pequeño era como él en muchos aspectos y eso me hacía regresar al pasado y me hacía tremendamente feliz. Esto era así tanto a nivel personal como deportivo, ya que como así se ha confirmado a lo largo de los años, su juego es casi calcado al mío, jeje. Antonio al principio era un llorón y su acento era medio "agitanado". Apenas tenía nueve años cuando se sumó a nuestro equipo. Era un chico muy divertido pero muy sensible a la vez. Activo y listo, muy listo. Recuerdo como si fuera ayer, el primer viernes de aquella temporada juntos (2002-03). Apenas era el quinto entrenamiento y tocaba nadar, jeje. Yo tenía tres calles. Una para los rápidos. Otra para los lentos (cuando digo rápidos y lentos, lo digo de verdad. Eran como dos grupos de jugadores totalmente opuestos entre ellos), y otra para los que no eran ni una cosa ni otra, así que eligieron no nadar nada, es decir, ser porteros). Antonio me preguntó si podía hablar conmigo y me dijo "Rubén, mi padre me ha dicho que me pongas en la calle lenta porque en la rápida me canso mucho y no puedo respirar bien". Yo con mi sutileza habitual le dije cariñosamente "¡Déjate de hostias y a la rápida!". Después de eso, Antonio probó la táctica del lloro tipo cataratas del Niágara con las cuales imagino que pretendía conquistarme a la que yo, ya consternado de tanta ternura infantil, le solté un tierno "¡Y ahora vas a ir el primero y pobre como te adelante Simón! (el máquina del equipo)". Dicho y hecho. Ese día me gané a Antonio y él ya me conquistó a mi para siempre.
Antonio es un ganador con una ambición por mejorar cada día fuera de lo común. Jugador con un desparpajo y una alegría contagiosa. Para desgracia para nosotros y para mi en particular, Antonio tuvo que regresar a Málaga (origen de su familia) hace ya más de cuatro años por motivos familiares. La parte positiva es que sigue jugando a día de hoy con el Waterpolo Málaga.

  Con Simón Bueno encontré nada más empezar al lider que necesitaba el equipo. Aparte de ser el mejor en aquellos momentos representaba (y así hasta el último de sus dís con nosotros) el estereotipo del jugador perfecto. Perfecto en todos los sentidos. Trabajador, educado, disciplinado, honesto, humilde, etc. Creo y estoy seguro de ello que es el jugador que menos broncas le he podido echar en mi vida. Dos o tres como mucho. No recuerdo ver fallar a Simón en ningún partido. Además se reconvirtió a si mismo pasando de ser un 4/5 con un chut tremendo a un defensor de boya magistral. Tenerlo a él me permitía hacer un juego muy rápido y sin fisuras. No puedo negar que le pongo como ejemplo de buen jugador tanto a mis chicos del B como a los del C. En mi opinión a Simón para haber sido la "leche" como jugador sólo le faltó un poco más de cuerpo y envergadura y que no le gustase tantísimo estudiar (al menos será un gran doctor, jeje). Simón por desgracia al empezar la universidad se marchó a vivir a Castellón y eso no le permitía compaginar como a él le hubiese gustado el waterpolo de nivel y los estudios. Aún así cuando sus obligaciones académicas se lo permiten, se permite el lujo de seguir haciendo su deporte en el Waterpolo Castelló.

En blanco y negro la foto impacta más, jeje. Ojo al número 12 de la foto de arriba, jaja.


  Con Antonio sigo hablando cada mes por teléfono y disfruto mucho con nuestras conversaciones y cotilleos del waterpolo. Con Simón lo hago a través sobre todo del "fbuk", en el cual descubrí el otro día que también tiene un blog y, cual fue mi sorpresa  cuando leí esto


Me hizo mucha gracia porque en esa entrada que me dedica, valora mi aspecto humano y que en algún momento de su vida, fui importante para él. ¡Muchas gracias, Simón! En dicha entrada según él, descubre mi "gran" secreto, jeje.

  Un buen amigo mío chileno con el que coincidí en mi segundo año en Poble Nou (Beto), poco antes de marcharse de vuelta a Chile, me dijo "¿Sabes lo que me gusta de ti? Que todos tus amigos son muy buenas personas. Y eso Rubén, habla muy bien de ti".

  Más allá de los resultados o de los logros que se puedan llegar a conseguir, que te hagan saber que has significado algo especial en la vida de tus jugadores, no tiene precio.
  Gracias a jugadores como Antonio y Simón, aún me sigo dedicando a este deporte tan duro pero maravilloso a la vez, llamado waterpolo. ¡Sois grandes chicos!

Pd I; Con Simón, Antonio y una decena más de jugadores tuve el honor de entrenarles desde bien pequeñitos y además, de poder jugar con ellos en mi último año como jugador. Y señores, fue un auténtico placer.

Pd II; A lo largo de mi vida he tenido bastantes entrenadores, algunos incluso muy buenos. De todos ellos me quedo sin discusión con Tomás y Suso. Ellos siempre se preocuparon por lo que verdaderamente importa, la persona.  

Pd III; La máxima exigencia a nivel deportivo es la clave para llegar al éxito. Sin embargo ese aspecto nunca debe estar reñido con las buenas formas y la humanidad.

lunes, 9 de enero de 2012

Mi hijo.

  Hugo es un crack. Sencillamente, es el mejor con diferencia. Y lo es porque su mayor cualidad es que es muy buena persona. Siempre que le observo cuando juega, cuando duerme o cuando come, intento encontrar algo de mi infancia en él. Pero no hay comparación alguna. Hugo es mucho más inteligente que yo, más simpático, más guapo y sobre todo, mucho más alto de lo que era yo cuando tenía su edad, jeje. Es lo que tiene parecerse tanto a su madre, que sólo pueden salir cosas buenas.

  No es mi intención hacer una entrada de mi campeón, ya que de hacerla necesitaria como mínimo dos años sin parar de escribir lo grande que es, sino porque hay una cosa que me encanta de él y no es otra que afrontar todo lo que le rodea con una alegría innata. Todo le parece maravilloso y siempre lo acompaña con una gran sonrisa en su rostro. De hecho, en ese aspecto intento aprender cada día de él.
Lo mejor de todo es que eso que me intenta enseñar Hugo, lo muestra a primera hora de la mañana al entrar al colegio. Hugo entra y sale del colegio a lo Usain Bolt y, siempre con una alegría inmensa. Cierto que este hecho al salir del cole es lo más normal (yo también lo hacía al igual que la mayoría de los niños), pero que lo haga al entrar a clase, jaja. ¡Me encanta! Así de esta manera yo también empiezo cada día con una sonrisa en mi cara gracias a él. ¡Gracias, campeón!

  Lo que quiero transmitir con esta pequeña entrada es que hagas lo que hagas en la vida, siempre has de hacerlo con la máxima ilusión y alegría. Sólo con una pequeña sonrisa se puede llegar a conseguir grandes logros. No existen los momentos malos, sólo aquellos que ahora son más duros y complicados que antes, nada más. Y lo mejor de todo es que ver a alguien sonreír, por el motivo que sea, da vida, mucha vida.

  ¡Te quiero mucho, Hugo, muchísimo!

Pd; Una de mis labores para con mi pequeño, será que mantenga e incremente esa ilusión día a día para el completo bienestar suyo. De sobras es conocido que lamentablemente, a la par que uno va creciendo, va perdiendo ese niño interior que todos llevamos dentro y poco a poco nos vamos aburguesando en una vida menos feliz.

lunes, 28 de noviembre de 2011

Adivinanza.

  Una entrada algo diferente a lo habitual pero que en el viaje en bus de vuelta del CNB, no dejaba de repetirse en mi cabeza. Es una adivinanza...¿me ayudas?                               
                                             Vence al tigre y al león,
                                             vence al toro más bravío.
                                             Vence a señores y reyes,
                                             y a todos deja vencidos.
Pd; Ahora de waterpolo. Este sábado partidazo en St.Andreu. Penúltimo contra último. Espero que lo den por Teledeporte. Esperamos aprovechar la "racha" de los de la Pere Serrat para llevarnos los tres puntos para Valencia. Gran oportunidad para mis valientes. Y por otra parte, partizado también casi a la misma hora en Nazaret contra la Upna de Navarra. Tres puntos importantísimos para alejarnos de la zona de descenso. La victoria se antoja vital para los dos bandos. No tengo dudas de que mis chicos del B se llevarán la victoria.

miércoles, 23 de noviembre de 2011

Ivan "Ljubicic" Zipancic.



  Ivan, Ivan, Ivan... ¿Cuántas veces me has pedido tu entrada en este blog y yo te he dicho "aún no, aún no, todo a su tiempo"? jeje. Lo mejor de todo siempre ha sido tu mismo comentario a mi negativa momentánea, "vale, a mi aún no pero al Capo, sí, ¿verdad?", jaja.


¡Eres muy grande, Zipancic!


  Siempre mantengo que sólo escribo de algo o de alguien, cuando realmente me nace y siento en mi la obligación de hacerlo. Que conste en acta que tu petición siempre ha sido desde la broma y la gracia, aunque también he de citar que en varias ocasiones tu sugerencia ha venido acompañada de algunos (pocos) euros que han puesto en jaque mi fortaleza mental, especialmente en estos tiempos tan críticos en materia económica.

  Para una gran mayoría, no sabréis quien es este Ivan, pero para la otra gran mayoría, sólo oír el nombre de Zipancic, ya produce un sentimiento de amistad, bondad y todo lo bueno que a uno se le pudiera ocurrir. Conocer y ser amigo de Ivan, no tiene precio. Conocí a Ljubicic hará unos seis años, justo en el último año del profesionalismo verdadero del waterpolo en el Turia. Nunca supe como apareció por la piscina. Creo que necesitaba papeles y creía que se le iba a hacer un contrato de jugador, jeje. A Jané le debió caer en gracia y le permitía ser uno más entre nosotros. Enseguida cayó fenomenal al equipo, faltaría más. Por entonces, Zipancic, trabajaba como investigador de roedores (debió abrir en canal a unas cien mil ratas y ratones en unos cinco años) unas quince horas al día y cuando llegaba al entrenamiento estaba siempre roto. Roto pero nunca faltaba. Al año de su llegada por el barrio de Nazaret (nada que ver la palabra Nazaret con el barrio en si) se unió al proyecto ilusionante del Waterpolo Turia. Zipancic siempre ha destacado tanto en calidad deportiva; puntual, disciplinado, sacrificado, ganador y sobretodo, nunca se quejó de nada,como en la parte más importante de una persona, la humana. Fiel y leal a sus amigos, muy educado, honesto, sensato. etc. Como jugador nos ayudó considerablemente al ascenso del año pasado a la Segunda Nacional y a guiar a nuestras jóvenes promesas a una adaptación mejor en el primer equipo. Como persona ha ganado grandes amigos y estos sin duda, han ganado el premio gordo, ser compañeros del gran Zipancic.


Este es el famoso tomahawk de Zipancero.


  Quiero dar un ejemplo de lo buena persona que es Ivan. En el segundo año con nosotros ya en Segunda, yo tenía que elegir a mi tercer jugador extranjero entre él y el Capo. Los dos eran parte importante del grupo pero sólo podía jugar uno. Pues bien, Zipancic me resolvió el problema y cedió voluntariamente su plaza al Capo, y desde entonces, Capo e Ivan son inseparables. Cada vez que se ven, Ivan le espeta "Disculpas, he llegado sólo cinco minutos tarde" a lo que el Capo se muere de risa. (Id a la entrada del Capo para entender este comentario).

  Para mi, Ivan, es una persona magnífica, de la que me siento muy orgulloso de conocer. Es muy inteligente. Ya no solo porque hable castellano, montenegrino (es de ese país), inglés o italiano a la perfección. Tampoco porque aparte de haberse licenciado en biología, o haber trabajado cinco años en el laboratorio de investigación de la Ciudad de las Artes y Ciencias de Valencia, o estar trabajando actualmente como profe en una universidad valenciana, si no por el hecho de como vive la vida y lo mucho que la disfruta.


Pedazo equipo (El que sonrie vestido de naranja es el Capo, el que jugó por Ivan el año después y ya estaba ideando su plan para dejar fuera a su amigo, jeje. Ah, ¿qué tenias 8 años, Yago?jaja


  Actualmente, Zipancic, está muy ocupado preparando las clases para esos taiwaneses y japoneses adinerados, por lo que apenas aparece por la piscina. Es una pena porque el grupo sin él es menos grupo. Yo por mi parte, hecho de menos esas charlas al finalizar el entrenamiento, cuando le acercaba a su casa en coche. Con él siempre aprendía algo nuevo y eso me encantaba.

  El día de mañana (de hecho, ya lo hago), si algo valoraré de mi estancia de tantos años en el Turia y de Valencia, será la de haber conocido a tipos como Ivan y el Capo. Porque al fin y al cabo, el waterpolo sólo es un deporte donde unos días, la pelotita entra en una portería y otras veces en la otra (aunque ahora sólo entre en la nuestra).

  Lo dicho, Ivan, te lo mereces. Enjoy the life.

  ¡Siempre grande!