miércoles, 29 de febrero de 2012

¿Se puede sacar una tarjeta amarilla a un arbitro?

  ¿Y una roja? Respeto mucho a los árbitros y puedo decir que me llevo fenomenal con la inmensa mayoría de ellos. De hecho, hasta el pasado sábado, todos menos uno estaban dentro de mi circulo de confianza, jeje. Desgraciadamente, al lobo solitario al que le gusta merodear por mi circulo menos bueno, ya tiene una pareja de baile.

  Mujeres árbitros hay pocas, lamentablemente, a día de hoy en las ligas nacionales. A mi particularmente me gusta mucho cuando me arbitran ya que aportan aire nuevo a los partidos. Para mi por ejemplo, la Noelia Donato, es una arbitro (¿arbitra?) top, como diría el ex-entrenador asistente del F.C.Barcelona, Don Xose Mourinho. La Poli Baños tampoco le va a la zaga.

  A la arbitro que me toco en desgracia el pasado sábado en St. Feliu, le hubiese sacado la tarjeta amarilla ya en la presentación de los equipos. Y a poco de acabar la primer parte, la roja directa. Uno tiene que ser como es, y aparentar ser lo que no se es, acompañado de chulería y prepotencia, no puede llevarte a buen camino.

  El partido lo ganó quien más y mejor jugó. Esa no es la cuestión. La clave está en las formas.

0 comentarios:

Publicar un comentario en la entrada